
01/09/26

Las asambleas celebradas este 31 de agosto han rechazado de forma contundente:
Pausar la huelga: 81,2 %
No pausar la huelga16,4 %
Abstención: 2’4%
Los centros de Albacete y Cádiz decidieron no realizar hoy la votación y adherirse al resultado de la mayoría. Por tanto, la huelga continúa y mañana seguirán los piquetes y las asambleas en todos los centros.
Este resultado confirma precisamente lo que algunos pretenden ocultar: Airbus no está «en manos de CGT», ni de UGT ni de ÚTIL Son las propias plantillas, reunidas en asamblea y mediante votación, las que analizan las propuestas empresariales y deciden colectivamente cómo continuar la movilización.
Una columna publicada en ABC Sevilla mostraba su asombro porque ingenieros y profesionales cualificados de Airbus se hubieran organizado sindicalmente para defender sus condiciones laborales. Detrás de ese planteamiento aparece un evidente clasismo patronal: como si una titulación, una responsabilidad técnica o una corbata hicieran desaparecer la condición de persona trabajadora.
La negociación sigue abierta porque la plantilla considera que las propuestas de Airbus no responden suficientemente a sus reivindicaciones. Entre ellas se encuentran la recuperación del poder adquisitivo, el teletrabajo, las vacaciones, los complementos durante las bajas médicas, el control del absentismo, la promoción profesional y las garantías laborales.
ABC también calificó como una «falta de lealtad» que trabajadores y trabajadoras critiquen públicamente las decisiones de Airbus. Para cierta cultura patronal, la lealtad parece significar silencio y obediencia. Sin embargo, una empresa sana es aquella en la que la plantilla puede expresarse, organizarse y ejercer su derecho de huelga sin amenazas ni represalias.
Los derechos laborales no son privilegios. Y quienes diseñan, programan, administran, montan o mantienen los aviones también forman parte de la clase trabajadora.
La votación ha hablado con claridad: ¡ESTO NO SE PARA!
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