La agresión contra Irán ha consumido los arsenales de municiones de EEUU

MPR21                                                                                                                            Redacción                                                                                                                            15/09/26

Ayer el Pentágono reconoció lo que era un secreto a voces: que la agresión contra Irán ha consumido los arsenales de municiones. Hasta ahora el gobierno lo había negado, y el propio Trump afirmó que el país tenía “enormes cantidades de municiones”.

A principios de septiembre, el presidente estadounidense volvió a la carga con sus embustes: Estados Unidos tenía “cantidades de municiones prácticamente ilimitadas”, dijo.

Ayer el inspector general del Pentágono estimó en un informe que entre el 28 de febrero y el 30 de junio, el ataque contra Irán costó alrededor de 33.400 millones de dólares, incluidos 22.300 millones gastados solo en las municiones disparadas.

“El gasto en municiones durante la Operación ‘Epic Fury’ ha causado una escasez de inventarios estratégicos y reveló cuellos de botella dentro de las industrias para la renovación de municiones”, admite el documento.

Según la prensa, la falta de municiones ha llevado a Trump a no renovar los ataques a gran escala contra Teherán durante el verano. A pesar del uso masivo de interceptores, “los ataques de Irán dañaron y destruyeron cientos de edificios e instalaciones en bases estadounidenses en Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Omán y Jordania”, confirme el informe del Pentágono.

El documento, que cubre los meses de abril a junio de este año, enumera los daños a la flota de aviones: cuatro aviones de combate F-15 destruidos, un F-35 dañado, siete aviones cisterna KC-135 dañados o destruidos, y “hasta 30” drones de ataque MQ-9 Reaper destruidos, entre otros.

El documento estima que en la agresión participaron más de 50.000 militares estadounidenses. Las represalias de Irán dañaron edificios diplomáticos en cuatro países: Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, según el informe.

La segunda confesión: tenemos armas en el espacio

Ayer en Washington fue el día de pasar por el confesonario. Además del agotamiento de los arsenales, el ejército reconoció también que tiene armas desplegadas en órbita, confirmando por primera vez la presencia de tales capacidades militares en el espacio.

“Estados Unidos tiene sistemas de control espacial armados en órbita capaces de defender la fuerza conjunta contra las acciones hostiles de los opositores”, dijo un portavoz de la Fuerza Espacial, sin especificar la naturaleza de las armas.

El “control espacial” abarca todas las misiones involucradas en la lucha por el control del entorno, gracias a los medios “cinéticos y no cinéticos” que probablemente afecten a las capacidades opuestas, que “pueden ser utilizadas con fines ofensivos y defensivos”.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos justifica el despliegue por la presencia de sus dos principales rivales. China, dijo el portavoz, “desarrolla e implementa capacidades espaciales como parte de una estrategia de modernización militar”, mientras que Rusia “ve el espacio como un teatro de operaciones y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en los conflictos futuros”.

La militarización del espacio es casi tan antigua como los viajes espaciales: desde el lanzamiento de Sputnik en 1957, Washington y Moscú exploraron diferentes formas de armar satélites y neutralizar los del oponente.

El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe el despliegue de armas de destrucción masiva en órbita.