Israel provoca deliberadamente incendios forestales en Líbano

26/08/26

Los incendios se inscriben, según organizaciones ambientalistas, en un patrón de ataques israelíes contra el entorno natural del Líbano, con consecuencias para los bosques y la biodiversidad.

El fundador de Green Southerners, Hisham Younes, organización libanesa dedicada a la conservación, destacó el valor ecológico de las zonas afectadas.

“Se trata de bosques antiguos, dominados por productivos pinares de pino piñonero junto con robles. Cumplen funciones fundamentales. La zona más amplia también constituye un importante corredor y lugar de descanso para las aves migratorias”.

Younes calificó las acciones israelíes como un ecocidio y subrayó que la destrucción trasciende los daños provocados por cada incendio.

“No se trata de un único incendio o ataque, sino de un patrón de destrucción que erosiona progresivamente la capacidad de los ecosistemas para funcionar, regenerarse y sustentar la vida”.

A su juicio, los efectos también alcanzan a las comunidades locales, pues el deterioro ambiental limita los medios de subsistencia y dificulta el regreso de los habitantes a sus tierras.

Antecedentes de ataques contra el medioambiente

Ecólogos y organizaciones defensoras de los derechos humanos advirtieron que los incendios y otras formas de destrucción ambiental tendrán consecuencias sobre la población civil.

Las denuncias sobre incendios provocados por las fuerzas israelíes no son nuevas. Durante el verano de 2024, tropas israelíes utilizaron trabuquetes, catapultas medievales, para lanzar restos en llamas por encima del muro fronterizo con Líbano.

En esa misma etapa, drones israelíes emplearon mangueras para rociar materiales inflamables sobre zonas boscosas.

A inicios de año, expertos en salud y medioambiente alertaron sobre el uso de herbicidas vinculados con el cáncer en terrenos agrícolas del sur del Líbano.

Yaroun: árboles centenarios bajo las llamas

Más allá del impacto ecológico y sanitario, los incendios también golpearon el vínculo de las comunidades con los paisajes donde crecieron.

En Yaroun, los residentes presenciaron la destrucción de olivares y árboles frutales. Hafez Ghasham, alcalde de la localidad, relató la devastación sufrida por la comunidad.

“Ya habían arrasado toda la aldea con excavadoras. Después prendieron fuego a los árboles. Lo que quedaba en esta zona en particular eran los olivos: grandes olivares, con árboles muy antiguos. Empezaron allí y luego el fuego se extendió por las afueras de la aldea”.

Una historia familiar entre los olivos

Durante los meses anteriores, el Ejército israelí había demolido con excavadoras 880 de las 900 viviendas de Yaroun, según el alcalde.

La destrucción también alcanzó árboles heredados durante generaciones, muchos de ellos con un profundo valor sentimental y económico para las familias.

“Muchos de estos árboles, de hecho la mayoría, fueron heredados de nuestros abuelos y padres. Tienen un enorme valor sentimental. Los árboles también constituían una importante fuente de ingresos para los habitantes de la aldea”.

Ghasham considera que la devastación amenaza la continuidad de la comunidad en su propia tierra:

“Están intentando hacer que la tierra sea inhabitable. Están borrando toda nuestra historia, toda nuestra cultura, todos nuestros recuerdos. Quizás la idea sea que, después de un tiempo, parezca que nadie hubiera vivido aquí jamás”.

Para los habitantes de Yaroun, los olivos representan mucho más que una fuente de ingresos. Muchos forman parte del patrimonio familiar, heredados de abuelos y padres, y concentran un profundo valor sentimental. Su destrucción supone, por tanto, la pérdida de un legado transmitido durante generaciones.

La destrucción de viviendas, cultivos y árboles amenaza busca convertir la localidad en un lugar inhabitable y borrar progresivamente su historia, su cultura y la memoria de quienes la habitaron.

Fuente: Al Mayadeen en español

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