Estados Unidos también saquea el oro venezolano

mpr21                                                                                                                                    Redacción                                                                                                                                 29/09/26

A Estados Unidos no le basta con el expolio del petróleo. Ayer el New York Times reveló que cientos de millones de dólares en oro venezolano se encuentran actualmente almacenados en depósitos de Estados Unidos. El sector aurífero local se ha abierto a la inversión extranjera —y en particular a la estadounidense— desde el secuestro de Maduro en enero.

En su momento, el gobierno de Trump justificó el expolio alegando su deseo de apartar el oro venezolano del mercado negro y de las redes criminales. Sin embargo, algunas refinerías estadounidenses se niegan rotundamente a certificar el origen de ciertos lotes, al no contar con garantías suficientes sobre su financiación y sus condiciones de extracción.

El reportaje plantea dudas sobre la procedencia del oro que se incorpora a esta nueva cadena de suministro. Esta podría estar directamente vinculada a mineros que pagan dinero al Tren de Guayana, un grupo criminal que opera en el estado de Bolívar, donde se concentra gran parte de la actividad aurífera venezolana.

El New York Times asegura que algunos actores del sector han recurrido a intermediarios y subcontratistas que ayudan a encubrir el expolio. Washington recurre a ellos para apoderarse del oro.

En la cadena hay empresas encargadas de procesar el oro antes de su comercialización: las refinerías. Para llevar a cabo esta tarea, las empresas deben certificar que el metal no financia a organizaciones criminales y que no está asociado a la corrupción. Tales garantías garantías no existen en e caso de Venezuela.

De ese modo, cientos de millones de dólares en metal permanecen en almacenes estadounidenses como garantía de la docilidad del gobierno de Delcy. El gobierno de Trump pretende recurrir al oro venezolano para aliviar su gigantesca deuda pública.