MPR21 Redacción 16/08/26
La ruta marítima del Ártico, que los rusos llaman “del norte”, es una de las alternativas para sortear los intentos occidentales de bloquear a Rusia en las rutas marítimas y expulsar a sus buques del transporte y el comercio internacionales.
Dirigiéndose a las tropas a bordo del crucero Varyag, la semana pasada Putin ofreció a todos los países la posibilidad de colaborar en el Ártico para aprovechar las ventajas de la nueva ruta. Rusia “acogerá con satisfacción las oportunidades de trabajar con nuestros amigos, así como con todos los países dispuestos a participar en una iniciativa sumamente prometedora para expandir la logística mundial”, dijo Putin.
El presidente ruso tendía la mano a los países asiáticos como Japón, Australia, Corea del sur y otras. Aprovechó un momento crítico, ya que el Estrecho de Ormuz está completamente cerrado y el de Bab El Mandeb también está bajo amenaza. Los huthíes han interrumpido el transporte marítimo a través del Mar Rojo y el Canal de Suez, y es poco probable que esta situación se resuelva pronto.
La ruta del Ártico sortea el Canal de Suez, donde Estados Unidos mantiene una estrecha vigilancia militar. La hegemonía estadounidense exige desplegar permanentemente sus fuerzas en la región y Egipto está bajo la tutela del ejército Pentágono. Todo buque civil o militar que transita por el Canal debe pagar tasas al gobierno egipcio para su mantenimiento, pero Trump quiere que sus buques de guerra estén exentos de tasas o se beneficien de una rebaja sustancial.
Durante la visita de Putin a India en diciembre del año pasado, Rusia firmó importantes acuerdos con el gobierno de Modi, entre ellos, el acceso de la Armada india a los puertos navales rusos en el Ártico y la prestación de entrenamiento en operaciones polares y apoyo logístico en virtud de un acuerdo quinquenal, profundizando así la cooperación militar entre Rusia e India en el Ártico.
Además de la ruta del Ártico, en enero de este año India y Rusia pusieron en marcha el acuerdo de Intercambio Logístico Recíproco (RELOS), firmado un año antes. Ambos países colaboran estrechamente en el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur y el Corredor Marítimo Oriental Chennai-Vladivostok. Estas iniciativas podrían brindar importantes oportunidades no solo a India, sino también a Bangladesh, Pakistán, Irán y otros países euroasiáticos.
También China está cosechando las ventajas de la ruta del Ártico. El año pasado el buque Istanbul Bridge completó su viaje utilizando la nueva ruta, partiendo de Ningbo-Zhoushan (China) y llegando a Felixstowe (Reino Unido) a través del Polo Norte. El buque zarpó el 23 de septiembre y llegó el 13 de octubre, en tan solo 20 días, en comparación con los 50 días que requiere la ruta del Canal de Suez.
La ubicación geográfica de Rusia abre nuevas oportunidades para los puertos del Ártico, que se están convirtiendo en un eslabón vital en la red logística mundial. La nueva ruta favorece el comercio internacional al reducir la distancia entre los países euroasiáticos y la región de Asia-Pacífico en un 40 por cien, a la vez que disminuye a la mitad los costos y tiempos de tránsito.
En el pasado fue posible establecer un diálogo constructivo con el anterior primer ministro japonés Shinzo Abe, dijo Putin. Sin embargo, según el presidente ruso, el actual gobierno japonés ha cambiado de planteamiento, lo que ha afectado negativamente las relaciones bilaterales.
En su viaje al Extremo Oriente, Putin criticó al nuevo gobierno japonés, que pretende militarizar la región con la ayuda de la OTAN. También se refirió a las reivindicaciones de Japón sobre las Islas Kuriles. Sugirió que Japón podría utilizar dichas reivindicaciones para perturbar y sabotear la ruta del Ártico.
