Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente

Hoy, 25 de julio, conmemoramos el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente. Cada año hablamos de racismo, de discriminación, de violencia y de las barreras que seguimos enfrentando. Son conversaciones necesarias. No podemos ignorarlas.

Pero este año quisiera platicarles de otra cosa.
Quisiera hablarles del futuro.

Mi historia no es muy distinta a la de muchas mujeres afrodescendientes. Como tantas otras, crecí sintiendo que mi color de piel llamaba demasiado la atención. Escuché comentarios que parecían inofensivos para quien los decía, pero que dejaban huellas. Conocí la discriminación, los prejuicios y esa extraña costumbre de sexualizar a las mujeres negras desde muy jóvenes, como si nuestra identidad pudiera resumirse en un estereotipo.

Durante mucho tiempo uno termina preguntándose si el problema está en una misma.

Y no.

El problema nunca fue nuestro color de piel.
Nunca fue nuestro cabello.
Nunca fueron nuestros rasgos.

El problema siempre ha sido una sociedad que durante siglos nos enseñó a mirar la diferencia como si fuera un defecto.

Quizá por eso hago lo que hago.

Muchas personas me preguntan por qué insisto tanto en hablar de la comunidad afromexicana, por qué organizamos talleres, actividades culturales, encuentros o espacios donde hablamos de identidad.

La respuesta siempre es la misma.

Porque pienso en las niñas que todavía no llegan.

Pienso en esa pequeña que algún día entrará por primera vez a un salón de clases y descubrirá que es la única niña negra. Pienso en la adolescente que comenzará a compararse con los estándares de belleza que ve todos los días en la televisión o en las redes sociales. Pienso en la joven que escuchará por primera vez un comentario racista y creerá, por un instante, que el problema es ella.

Trabajo para que, cuando ese momento llegue, encuentre una comunidad esperándola.

Para que alguien le diga que su cabello no necesita esconderse.
Que su piel nunca ha sido un error.
Que su historia merece ser contada.
Que puede convertirse en médica, ingeniera, artista, científica, empresaria, deportista o presidenta de una asociación civil sin pedir permiso para existir.

No puedo prometerles un mundo sin discriminación.

Sería irresponsable hacerlo.

Pero sí sueño con un mundo donde ninguna niña afrodescendiente tenga que enfrentarla creyendo que está sola.

Quiero que aprendan algo que a muchas de nosotras nos tomó años descubrir: que abrazar nuestra identidad es un acto de libertad.

Que no necesitamos parecernos a nadie para ser suficientes.

Que nuestra belleza no comienza cuando alguien más la valida.

Comienza cuando nosotras dejamos de pedir disculpas por existir.

El Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente nació gracias a mujeres que, en 1992, decidieron reunirse para imaginar un futuro distinto. Me gusta pensar que ese futuro todavía se está construyendo.

Y cada generación pone un ladrillo más.

La de nuestras madres resistió.

La nuestra está abriendo puertas.

Ojalá la siguiente simplemente pueda atravesarlas sin miedo.

No quiero que las próximas niñas afrodescendientes crezcan creyendo que son una excepción.

Quiero que crezcan sabiendo que pertenecen.
Que tienen derecho a ocupar cualquier espacio.
Que su identidad nunca será un obstáculo para sentirse orgullosas de sí mismas.

Si algún día una niña negra se mira al espejo y sonríe porque aprendió a amar exactamente a la persona que ve frente a ella, entonces todo este trabajo habrá valido la pena.

Porque al final, más allá del activismo, de las organizaciones y de las fechas conmemorativas, esa siempre ha sido la verdadera lucha.

Que nuestras niñas hereden mucho más amor propio que miedo.

Y que cuando les toque escribir su propia historia, el racismo sea apenas una página… nunca el título de su vida.

Ángeles Gómez

Fundadora en 2014 de Ángeles Voluntarios Jrz A.C. dedicada al desarrollo de habilidades para la vida en la niñez y juventud del sur oriente de la ciudad. Impulsora del Movimiento Afromexicano, promoviendo la visibilización y sensibilización sobre la historia y los derechos de las personas afrodescendientes en Juárez