David Brooks. American curios: El “enemigo” adentro

25/05/26

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En septiembre del año pasado, la Casa Blanca y el Departamento de Justicia anunciaron que aquellos con perspectivas de antiestadunidense o anticapitalismo, como los que se oponen a medidas de control migratorio, serían señalados como posibles sospechosos de “terrorismo”. En la imagen, una marcha en el Día sin Reyes, en Minesota. Foto Afp
La cúpula estadunidense tiene una larga historia de fomentar paranoia sobre “enemigos” internos, en sus inicios con indígenas y mexicanos, después fueron inmigrantes, sindicalistas, opositores a guerras, anarquistas, socialistas, comunistas, cristianos de izquierda y más, hasta hoy contra, para variar, connacionales y otros extranjeros no blancos y sus defensores, los calificados de “no cristianos” (aunque los sionistas están exentos) y los solidarios con Palestina y ahora, una vez más, con Cuba.

Ese “enemigo”, frecuentemente calificado de “antiestadunidense”, siempre ha servido para justificar medidas de represión, control e intimidación. A veces esas políticas han llegado a ser extremas, incluyendo ejecuciones (por ejemplo Sacco y Vanzetti, así como los Rosenberg), encarcelamiento, detención masiva en campos de concentración (el caso de japoneses-estadunidenses durante la Segunda Guerra Mundial y ahora en los centros de detención de inmigrantes indocumentados), listas negras, expulsión del país (Emma Goldman, estudiantes solidarios con Palestina actualmente) o exilio (víctimas del macartismo en los 50), amenazas de violencia y acción penal contra izquierdistas y opositores al régimen actual.

La campaña contra el “enemigo interno” por el régimen actual está empapada de nostalgia. A estas alturas de la historia, sorprende que el macartismo anticomunista que enmarcó parte de la guerra fría dentro de este país ahora se vuelva a emplear: eso de que, ¡ay nanita!, aguas con los “comunistas” ligados a gobiernos extranjeros, está de vuelta.

Este pasado fin de semana, Fox News –el medio conservador más grande del país– reportó que funcionarios en los departamentos de Justicia y Tesoro investigan a activistas y agrupaciones por sospechas de coordinación con el gobierno cubano para influir la política dentro de Estados Unidos. La cadena, aparentemente ayudando a la supuesta investigación, informó que ha identificado a 145 organizaciones no gubernamentales, sindicatos, grupos políticos y más que se “están movilizando en apoyo del gobierno cubano y el Partido Comunista” de la isla. Nombra a varios de los grupos y activistas, incluyendo a Código Rosa, partidos de izquierda, Pastores por la Paz, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y “organizadores” de la central obrera AFL-CIO, Socialistas Democráticos de Estados Unidos y el gremio nacional de abogados, entre otros. Citan a un experto de la derechista Heritage Foundation que califica a Cuba de epicentro de “organización revolucionaria antiestadunidense en el hemisferio occidental” y una “preparatoria para revolucionarios”, que ha buscado crear “redes” de influencia dentro de sectores sociales estadunidenses durante décadas. Es plagio de la propaganda de hace seis décadas.

En septiembre del año pasado, la Casa Blanca y el Departamento de Justicia anunciaron que aquellos con perspectivas de “antiestadunidense”, “anticapitalismo” y “anticristianos”, como los que se oponen a medidas de control migratorio, serían señalados como posibles sospechosos de “terrorismo” de izquierda y sujetos a ser investigados.

Estos “enemigos” internos identificados desde el primer día de este gobierno incluyen, primero, a los mexicanos indocumentados, la resistencia contra la ofensiva antimigrante, “antifa” y lo que el mandatario y sus aliados llaman la “izquierda radical”, que incluye socialistas, comunistas y anarquistas, los “antisemitas” solidarios con el pueblo palestino y ahora opositores a la política hacia Cuba. Igual como en el pasado, el enfoque sobre un enemigo interno a veces se intensifica cuando está fracasando la política interna –como ahora con la economía y el desplome en las tasas de aprobación del gobierno– para echarle la culpa de casi todo problema a los inmigrantes y los “izquierdistas” (término que incluye todo el Partido Demócrata y cualquier opositor).

Muchos “enemigos” nutriendo una gran y muy útil paranoia. Esta película es muy vieja, pero la estrenaron de nuevo. Ojalá esta nueva versión tenga un final sorprendente.

Massive Attack & Tom Waits. Boots on the Ground. https://www.youtube.com/watch?v=L-57FrioeuE&list=RDL-57FrioeuE&start_radio=1