Conmemoran 44 años de la matanza de Sabra y Shatila; fue genocidio: ONU

Grupos pro israelíes asesinaron en 1982 a cientos de palestinos en Beirut // Tel Aviv destruye hospital libanés

 

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▲ Niños palestinos volvieron ayer a clases en aulas improvisadas entre edificios destruidos en Jan Yunis y Nuseirat. Foto Ap
Europa Press
Periódico La Jornada
Domingo 20 de septiembre de 2026, p. 16

Madrid. Sobrevivientes, familiares de víctimas y activistas internacionales recordaron este fin de semana los 44 años de la masacre de cientos de palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Shatila, en Beirut.

El acto, calificado de genocidio por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), fue cometido por la Falange Libanesa, con apoyo de las Fuerzas de Defensa de Israel, entre 15 y 18 de septiembre de 1982, informó el medio libanés Al Mayadeen.

En la continuación de sus ataques al sur libanés, ayer Israel bombardeó el hospital Mays al Jabal, lo que provocó la destrucción e incendio de sus instalaciones y equipos médicos, pese al alto el fuego en vigor, reportó la agencia de noticias libanesa NNA.

Directivos del hospital Al Rasoul Al A’zam condenaron la destrucción y afirmaron que “constituye una flagrante violación a la ley internacional humanitaria y a los convenios de Ginebra, así como un ataque contra el derecho de las personas a la atención médica y contra la seguridad sanitaria de la sociedad”.

En este contexto de violencia, la ONU señaló que alrededor de 100 mil niños en Líbano “no han podido regresar al colegio debido a daños, destrucción, inseguridad y desplazamientos forzados” de 20 por ciento de la población en edad escolar, ocasionados por la ofensiva del ejército israelí que continúa violando el espacio aéreo, las aguas y el territorio libaneses.

Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que desde que comenzó la escalada el 2 de marzo, “alrededor de 40 por ciento de las más de 400 escuelas han sufrido ataques”, por lo que 37 de ellas quedaron “totalmente destruidas” y 101 más con “daños graves”.

En tanto, en Cisjordania reocupada también más de mil 700 menores han sido desplazados desde principios de año debido a la violencia de colonos, restricciones de acceso y demoliciones administrativas, informó la semana pasada el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En Gaza, niños palestinos volvieron a clases ayer para iniciar el nuevo ciclo escolar que se impartirá en espacios provisionales. Entre escombros de edificios destruidos en Jan Yunis y Nuseirat, los menores acudieron a las improvisadas aulas, algunas administradas por la ONU, mientras continuaron los bombardeos israelíes que mataron a varios palestinos en la más reciente jornada, entre ellos un niño, hijo de un alto funcionario del ministerio de Salud.

En tanto, el nacimiento de una bebé palestina en una cárcel israelí aumentó la preocupación por la falta de atención médica adecuada para las embarazadas detenidas dentro de las instalaciones penitenciarias, desde la detención y el interrogatorio hasta la atención prenatal, la nutrición y el tratamiento médico, informó Al Mayadeen.

La Comisión Palestina de Asuntos de Detenidos y ex Detenidos afirmó que este hecho “constituye un crimen y una violación de las leyes y convenciones internacionales”.