Cierre de nuestra campaña de GoFundMe y hacia dónde va ahora el apoyo

Querida comunidad:
Hoy procedemos al cierre formal de la recepción de donaciones en esta campaña de GoFundMe. Cerramos una etapa de recaudación propia, pero mantenemos intacta nuestra presencia y nuestro compromiso en las calles y en los tribunales.

Para entender por qué tomamos esta decisión y hacia dónde debemos dirigir nuestras fuerzas, es necesario hacer una lectura honesta del mapa actual. Nos enfrentamos a un enemigo feroz, sumamente poderoso y profundamente articulado. Un entramado de extrema derecha que cuenta con altavoces multitudinarios, financiación opaca y una maquinaria mediática diseñada para sembrar la impunidad, el miedo y la violencia cotidiana. Frente a esa maquinaria, las vías legales institucionales son a menudo un camino tortuoso, lento y desgastante. Denunciar el odio digital y el racismo en redes sociales en este país sigue siendo una carrera de obstáculos: una justicia que llega tarde, perfiles que se protegen tras pantallas y resoluciones que, demasiadas veces, ignoran la gravedad del daño moral y la violencia sistemática sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos.

Aun con todo en contra, hemos plantado cara desde el inicio y hemos abierto brechas fundamentales:
El caso de las niñas de la Lotería de Navidad: Fue una de las primeras grandes acciones legales que impulsamos, acudiendo a la Fiscalía ante la sangrante cacería de odio, deshumanización y racismo vertida en redes sociales contra menores de edad racializadas por el simple hecho de estar presentes en un espacio público. Un paso inicial indispensable para sentar precedente y proteger a las más vulnerables.

El caso contra Rudy Ruymán: Un proceso que pusimos en marcha activamente desde Afroféminas denunciando la creación de dinámicas de acoso y grupos de calle. Un trabajo donde Acción Contra el Odio tomó el relevo, continuó la batalla legal e impulsó la causa hasta conseguir que hoy el influencer esté encausado judicialmente, demostrando que su impunidad sí tiene límite.

-El marcaje a organizaciones ultra (como Frente Obrero): Llevamos ante la Fiscalía General del Estado querellas y denuncias formales por campañas electorales impregnadas de islamofobia y discurso xenófobo. Aunque los muros del sistema no siempre permitan avanzar como exigimos, sostener el marcaje legal e interponer la denuncia frena la normalización de su discurso en el espacio público. Hoy Frente Obrero no cuenta para nada en el ecosistema de la extrema derecha y poco a poco va perdiendo fuelle, habiénsose convertido en una excusa para que su lider se gane la vida por los platós de medios de fascistas.

-Las denuncias que no se ven (y las amenazas que nos acechan): La opinión pública solo ve las causas judiciales titularizables, pero detrás hay un reguero incalculable de acoso. Hemos acudido a los tribunales por amenazas explícitas de muerte y agresiones sexuales en grupo recibidas tras denunciar que grupos ultras utilizaban la tragedia de la DANA para discriminar en la ayuda.

-Asesoramiento, acompañamiento y derivación: Paralelamente a nuestros litigios, hemos sostenido una labor diaria dando cobertura, primera orientación jurídica y derivación hacia abogacía especializada y recursos públicos a decenas de compañeras y familias que sufrían agresiones sin saber adónde acudir.

Frente a este escenario, la autodefensa jurídica no puede ser fragmentada. Para quebrarle el brazo a esta ola reaccionaria necesitamos articularnos y fortalecer la herramienta legal más contundente, ágil e implacable que existe en este momento.Por eso, pedimos e invitamos con vehemencia a toda la comunidad a destinar su apoyo económico y donaciones a Acción Contra el Odio. Su equipo está realizando una labor impecable, quirúrgica y valiente; fiscalizando cada movimiento de los generadores de odio y poniéndolos contra las cuerdas donde más les duele.

A las más de 250 personas que sostuvieron este GoFundMe: gracias por no dejarnos solas. La lucha no termina, se reconfigura y se vuelve más fuerte.
Seguimos.

Afroféminas