Burkina Faso rompe relaciones diplomáticas con Francia y denuncia pretensiones neocoloniales

MPR21                                                                                                                              Redacción                                                                                                                        28/06/26

Años después de su independencia, Burkina Faso ha roto el último vínculo institucional que la unía a su antigua potencia colonial. El viernes el portavoz del gobierno, Gilbert Ouedraogo, anunció oficialmente la ruptura definitiva de relaciones diplomáticas con Francia, a la que acusa de “apoyar activamente a redes subversivas y terroristas” que atacan el Sahel.

Las relaciones entre Francia y Burkina Faso entran en una nueva etapa. La decisión, con efecto inmediato, culmina tres años de abierta ruptura entre París y los gobiernos de la Alianza de Estados del Sahel.

En un comunicado leído desde Uagadugu, el gobierno burkinés denuncia lo que calificó de “activismo implacable del régimen en el poder en Francia contra los intereses de Burkina Faso” y las “aparentes ambiciones neocoloniales demostradas mediante el apoyo activo a redes subversivas y terroristas que causan sufrimiento a nuestro país y al Sahel”.

El comunicado oficial también señala los intentos de aislar a Burkina Faso en el ámbito internacional.

El gobierno especifica que esta ruptura “en ningún sentido pone en tela de juicio los lazos históricos, humanos, culturales y sociales que unen a los pueblos burkinés y francés” y garantiza la protección de los ciudadanos franceses residentes en el país. Las autoridades instan a la población a mantener la calma y actuar con responsabilidad hacia los franceses.

La decisión no surge de la nada. Se produce tras un deterioro en las relaciones entre París y los tres países miembros de la Alianza de Estados del Sahel —Burkina Faso, Malí y Níger— desde los golpes de Estado ocurridos entre 2021 y 2023.

El gobierno había exigido la retirada de las tropas francesas ya en otoño de 2023. Burkina Faso también expulsó a diplomáticos franceses en abril de 2024. En marzo del año pasado, los tres países del Sahel dieron un paso simbólico más al retirarse conjuntamente de la Organización Internacional de la Francofonía.

La ruptura estuvo acompañada de un cambio estratégico deliberado: los gobiernos sustituyeron gradualmente la cooperación militar francesa por el recurso a Rusia, y reforzaron sus lazos con China en el ámbito de las infraestructuras.

El comunicado de Burkina Faso anuncia la continuación de una política exterior independiente basada en «la diversificación de las alianzas y el fortalecimiento de la cooperación entre los países del “sur”.

Recientemente Irán se sumó a la lista de socios de seguridad de Uagadugu. En febrero el Ministro de Guerra de Burkina Faso, el eeneral Celestin Simporé, fue recibido en Teherán para negociar sobre una alianza en materia de defensa.

Según el comunicado de prensa, la ruptura entra en vigor de inmediato. Aún quedan por definir los detalles prácticos: el estatus de las embajadas y los plazos para el cierre de las misiones diplomáticas.

Tres años de retirada de las tropas francesas

Ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia anunció que estaba estudiando medidas recíprocas. El Ministerio lamenta una decisión “hostil e infundada” y recomienda a los ciudadanos franceses en Burkina Faso que aumenten su vigilancia.

La nueva crisis surge mientras Burkina Faso continúa su lucha contra los grupos terroristas afiliados a Al Qaeda y al Califato Islámico. Durante casi una década, el país ha lidiado con una insurgencia que ha causado muertes y el desplazamiento de millones de personas en la región del Sahel.

En enero de 2023 Uagadugu solicitó la salida del embajador francés, al considerar que ya no contaba con su confianza. Pocos días después, el gobierno de transición denunció el acuerdo que regulaba la presencia de las tropas francesas, la Operación Sable, lo que provocó su retirada en febrero del mismo año.

Desde entonces, las tensiones se han intensificado. En abril de 2024 tres diplomáticos franceses fueron expulsados ​​por Uagadugu, que los acusaron de actividades incompatibles con su estatus diplomático.

Desde entonces, los dirigentes burkineses han criticado cada vez con mayor frecuencia a la antigua potencia colonial, invocando regularmente cuestiones de soberanía y no injerencia.

Hasta el momento, la ruptura diplomática no ha venido acompañada de ningún anuncio sobre los servicios consulares ni sobre el futuro de las misiones diplomáticas de ambos países.

Guinea Ecuatorial sigue el mismo rumbo que Burkina Faso

Francia se enfrenta a otra crisis diplomática un día después de que Burkina Faso rompiera oficialmente relaciones diplomáticas. Guinea Ecuatorial amenaza con una ruptura total con París, en reacción a la inminente subasta de una mansión confiscada a la familia Obiang.

Ayer Teodorín Obiang Nguema Mangue, vicepresidente de Guinea Ecuatorial e hijo del jefe de Estado, publicó una declaración oficial en nombre de su gobierno rechazando categóricamente la confiscación.

Valorada en aproximadamente 100 millones de euros, la propiedad abarca casi 4.000 metros cuadrados y consta de unos quince apartamentos. La AGRASC —la Agencia Francesa para la Gestión y Recuperación de Bienes Incautados y Confiscados— anunció ayer el inicio del proceso de venta, cuya primera fase, con convocatoria de ofertas, se extenderá hasta el 9 del mes que viene.

La confiscación es la culminación de un largo proceso judicial francés. En julio de 2021, el Tribunal de Casación confirmó definitivamente la condena de Teodorín Obiang, quien fue sentenciado a tres años de prisión (con suspensión de la pena), una multa de 30 millones de euros (también con suspensión de la pena) y la confiscación de sus bienes en Francia por blanqueo de capitales, malversación de fondos públicos, abuso de confianza y corrupción. Según la sentencia judicial, los fondos procedentes de la venta deben ser devueltos al pueblo de Guinea Ecuatorial.

Guinea Ecuatorial impugna el fundamento jurídico del procedimiento, argumentando que el edificio está protegido por la inmunidad diplomática y no por la jurisdicción francesa.

El gobierno de Guinea Ecuatorial ha establecido explícitamente sus condiciones: si París mantiene el proceso de venta o intenta obstaculizar el funcionamiento de su misión diplomática, Malabo se reserva el derecho de confiscar el edificio que alberga la embajada francesa en Malabo, expulsar a los diplomáticos franceses e iniciar una “revisión exhaustiva de las relaciones diplomáticas”, término que podría incluir su ruptura total.