26/09/26

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, pronuncia este sábado su discurso ante la Asamblea General de la ONU en un contexto marcado por la presión de Estados Unidos contra la isla y los desafíos que se derivan de ella.
Cerco estadounidense a Cuba
El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según la Casa Blanca, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. En el texto, se acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
La Habana ha rechazado sistemáticamente esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, respondió que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
El pasado 7 de marzo, Trump anunció que «un gran cambio pronto llegará a Cuba» y resaltó que la isla está llegando «al final del camino».
EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, ha sido ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales.
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