El Informe Purificación para depurar a los líderes de la Transición

mpr21                                                                                                                                Redacción                                                                                                                        17/10/26

El ex presidente Felipe González intervino en 1998 en el mitin sevillano de arranque de las primarias socialistas para elegir candidato a la presidencia del Gobierno. La concurrencia se quedó sorprendida cuando de repente soltó: «Sabemos que preparan algo para el 2000, pero les va a salir mal y se les volverá en contra».

La gente no entendió qué quería decir y contra quién iba dirigido ese aviso. Unas semanas después, el periodista Luis Díez (Diario 16, 9 de abril de 1998) lo explicó muy claro: «El ex presidente del Gobierno se refería, según han reconocido en privado las fuentes consultadas, a un informe bautizado con el eufemístico título de «Purificación», por no llamarlo «depuración», en el que los esmerados servicios secretos del Estado recomiendan prescindir de políticos y empresarios de medios de comunicación con un papel extraordinario en la Transición».

Este informe, que habría sido entregado al vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, habría sido elaborado por el espionaje con interioridades de la vida pública y privada de esas destacadas personas, a las que consideraban amortizadas. Pretendería poner en marcha acciones de descrédito y procedimientos judiciales, para invitarlas a salir de la primera línea de la vida nacional.

«Purificación» habría estado en línea con el llamado Informe Jano, iniciado en la Transición política, que pretendía almacenar la mayor canti dad de datos posibles sobre las personalidades de la vida pública española, por si en algún momento posterior era necesario utilizarlo.

Del Informe Purificación se habló muy poco. Quizás nunca existió, o fue una propuesta del Cesid que paralizó el Gobierno Aznar, o sólo se aplicó para determinadas personas. El misterio sobre si el servicio de inteligencia investiga masivamente la vida pública y privada de grupos de españoles influyentes o con capacidad de serlo sigue abierto.

Fuente: Las alcantarillas del poder, Fernando Rueda.