Editorial de la Unión Palestina de América Latina – UPAL
La llamada comisión de paz para Gaza nace viciada desde su origen. No es un esfuerzo genuino por poner fin a la tragedia palestina, sino un mecanismo de control político diseñado para administrar las consecuencias de la destrucción, sin atender sus causas.
El rechazo del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu a la participación de Turquía y Qatar no es un detalle diplomático menor: es la prueba más clara de que no se busca la paz, sino la imposición.
Turquía y Qatar, con todas las diferencias que puedan existir hacia ellos, representan algo que el gobierno israelí no tolera:
mediadores con autonomía política, capaces de recordar que Gaza no es un territorio vacío ni una hoja en blanco, sino una tierra palestina con un pueblo vivo, resistente y con derechos históricos. Seguir leyendo UPAL. La “paz” sin los dueños de Gaza. 25/01/26






