Marcelo Gullo es un político argentino que publicó en 2021, 2022 y 2023 sendos librotes que hacen ver ingenua la obra completa de los falsificadores de la historia mexicanos. Sin detenernos en su sorprendente productividad académica
, vayamos al segundo de dichos libros: Nada por lo que pedir perdón, en el que brillan todos los clichés de racismo y falsificación de la historia que mencioné hace dos semanas en estas páginas. Mostremos sólo algunas joyas: tras regodearse en el horripilante canibalismo azteca
escribe que los guerreros que tomaron Tenochtitlan y Cuzco eran los nietos y los hijos de las mujeres que aztecas e incas habían violado a discreción
y “de las más de 20 mil víctimas que cada año los aztecas llevaban a la pirámide de Tenochtitlan para arrancarles el corazón y distribuir las extremidades entre la nobleza para que las esclavas cocinaran el suculento tlacatlaolli”; y por ello, “para la mayoría de los pueblos oprimidos de Mesoamérica… no hubo invasión española de América, sino liberación del imperio antropófago de los aztecas”.