

Al menos 451 colonos españoles con pasaporte israelí han participado en operaciones del ejército israelí en Gaza sin ser investigados por la Audiencia Nacional, situando a España en el puesto 21 del ranking de ciudadanos extranjeros en las filas sionistas.
La presencia de españoles en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI o Tzáhal) es un fenómeno relativamente documentado, lo que permite elaborar una fotografía más precisa de la presencia de tropas españolas que en otros contextos bélicos. En este caso, los españoles que empuñan las armas para el Estado de Israel son casi exclusivamente en ciudadanos con doble nacionalidad hispano-israelí o en colonos que realizan aliyá (vivir como colonos en Palestina) amparados en la Ley del Retorno de 1950, y cumplen el servicio militar obligatorio. No se trata de mercenarios en el sentido estricto del derecho internacional. El servicio es obligatorio para ciudadanos y residentes israelíes, con 32 meses para hombres y 24 para mujeres, con variaciones, e incluye a reservistas, una realidad de sobra conocida por aquellos que deciden optar por la nacionalidad israelí.











