Fuente: https://mpr21.info/cuando-el-estado-burgues-se-disfraza-de-proletario-el-caso-de-la-abolicion-de-la-prostitucion/

Al igual que ocurriera con los debates sobre el hiyab o la inmigración, la reforma legislativa que está preparando el gobierno del PSOE y Podemos con el adjetivo de “abolicionista” de la prostitución, está disfrazada de tintes humanitarios o incluso “feministas”, como si el otrora Estado opresor hubiera dejado de serlo.
El debate sobre la prostitución es una de las discusiones clásicas que desnudan la naturaleza de clase de una u otra postura. Nadia Krupskaia, dirigente bolchevique en los primeros años de la Unión Soviética escribía en 1920 que la herencia que el sistema capitalista había dejado a la Rusia soviética era la prostitución como fenómeno inherente a las condiciones de vida de la población. “La pobreza obliga a las mujeres a venderse”; “no son prostitutas que hacen negocio con esto, son madres de familia”. Escritos como éstos aparecieron en numerosas publicaciones comunistas que abordaban la naturaleza política y de clase de la prostitución.








