Fuente: https://www.voltairenet.org/article219790.html Thierry Meyssan RED VOLTAIRE | PARÍS (FRANCIA)

El primer ministro de Israel, Benyamin Netanyahu, anuncia que Israel “está en guerra”. Por primera vez en su historia, el Estado hebreo se ve atacado dentro de su territorio. Primeramente, tratará de eliminar los elementos que lograron penetrar en Israel para emprender después una guerra de contrainsurgencia en la Franja de Gaza, según el sangriento modelo de lo que conocimos en el pasado como la “Batalla de Argel” y la “Operación Fénix” en Vietnam. Será una guerra muy sucia, mortífera e ilimitada. Israel podrá quizás restaurar su “orden”… pero no vencerá nunca.
El Medio Oriente es un universo inestable donde numerosos grupos se enfrentan entre sí para tratar de sobrevivir. De manera muy simplista, en Occidente se cree que la población de esa región se compone de judíos, cristianos y musulmanes. Como siempre, la realidad es mucho más compleja.
Cada una de las religiones que existen en el Medio Oriente se compone a su vez de una multitud de denominaciones muy diversas. Por ejemplo, los occidentales están conscientes de que en Europa y en el Magreb los cristianos pueden ser católicos, ortodoxos o protestantes. Pero, en el Medio Oriente, hay decenas y decenas de iglesias diferentes y lo mismo sucede entre los judíos y los musulmanes.











