

Soldados retirados revelan las tácticas habituales del Ejército israelí, que no solo acaban con la vida de palestinos inocentes, sino que ponen en riesgo a los militares del país hebreo.
Disparar sin restricciones, a veces contra palestinos desarmados, para desahogarse o aliviar el aburrimiento. Calles llenas de cadáveres en avanzado estado de descomposición, comidos por animales. Incendiar casas palestinas después de ocuparlas. Así describieron su rutina diaria seis soldados retirados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que sirvieron en la Franja de Gaza durante la ofensiva en curso contra el enclave palestino cuando hablaron con los medios +972 magazine y Local Call.
“La gente quiere vivir el evento [al máximo]”, recordó uno de los reservistas entrevistados, que sirvió en el norte de Gaza. “Yo personalmente disparé algunas balas sin motivo alguno, al mar, a la acera o a un edificio abandonado. Lo reportaron como ‘fuego normal’, que es un nombre en clave para decir ‘estoy aburrido, así que disparo‘”, explicó.








