
Las tensiones están en un punto álgido en todo Oriente Medio en medio de las represalias militares previstas por Irán y la milicia de Hezbolá, respaldada por Irán, por los asesinatos selectivos de Israel contra el alto comandante militar de Hezbolá, Fuad Shukr, en Beirut la semana pasada y, horas después, contra el líder político de Hamas, Ismail Haniyeh, en Teherán.
Los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) informaron que Haniyeh fue asesinado por ‘una fuerte explosión’ causada por un ‘proyectil de corto alcance’ disparado desde el exterior de una casa donde se alojaba durante su visita a Irán. Los IRGC advirtieron que Israel recibiría ‘un fuerte castigo en el momento, lugar y manera apropiados’.





La táctica ucraniana es un misterio. Entre los comentaristas han corrido ríos de tinta para buscar alguna lógica militar al operativo. Una simple ganancia táctica mínima sin siquiera acercarse al nivel operativo sin siquiera explotar ninguna ventaja.