La estanflación sería pues una de las más peligrosas combinaciones para la economía ya que ambos elementos distorsionan el mercado y la terapia de choque para combatir el estancamiento económico tiene como efecto secundario el incremento de la inflación.
El previsible ataque de Israel a infraestructuras energéticas de Irán podría reeditar la Crisis del Petroleo de 1973, con una escalada estratosférica del crudo hasta los 150 $, un brutal aumento de las tasas de inflación, el consecuente incremento del precio del dinero por parte de los Bancos Centrales, la subsiguiente asfixia económica de incontables países y finalmente, la entrada en escenarios de estanflación, caracterizado por un estancamiento económico y una alta inflación.




