Guadi Calvo* 27/12/24

Los tratados de paz entre los diferentes gobiernos de Colombia, y las insurgencias marxistas, que operaron por décadas en el país, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o el Movimiento 19 de abril (M-19), del que formó parte el actual presidente de la república
Gustavo Petro, a partir de 2016, con sus más y sus menos, han funcionado.
Una de sus consecuencias inmediatas de estos acuerdos ha sido que, producto de la desmovilización y las jubilaciones de militares en torno a los cuarenta años, miles de hombres formados para combatir a las antiguas guerrillas y los carteles del narcotráfico hayan quedado en la calle con muy bajas pensiones.










