mpr21 Redacción

El 15 de marzo, cuando expiró el alto el fuego entre Israel y Hamas, Trump ordenó un ataque masivo contra las posiciones de los huthíes en Yemen, que se preparaban para reanudar los ataques al tráfico marítimo en el Mar Rojo.
La operación estadounidense marcó el inicio de una campaña militar que se esperaba que continuara durante mucho tiempo. Desde entonces el Pentágono ha reforzado significativamente su presencia naval en Oriente Medio, con el despliegue de un segundo grupo de ataque de portaaviones, formado en torno al Carl Vinson, y cazas F-35A y A-10 Warthog. Además, han enviado bombarderos estratégicos B-2 Spirit a la base de Diego García, en el Océano Índico.
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