
▲ La Estatua de la Libertad, en Nueva York, ha dejado de tener la placa con la leyenda que recibía a todos los extranjeros.Foto Freepik, wirestock
Ya se retiró esa invitación famosa de la Estatua de la Libertad de “Dadme a tus cansados, a tus pobres, a tus masas amontonadas que anhelan respirar en libertad”, que estaba grabada en su pedestal. Tal vez ha llegado el momento de girar esa estatua para que se fije en su propio país.
Muchos recordamos que, además de proclamarse ejemplo democrático y defensores mundiales de la libertad, durante décadas los estadunidenses generosamente ofrecían exportar su democracia, libertades y su forma de gobierno a todo el mundo –o eso decían (bueno, si habían condiciones, y a veces podían hasta cambiar regímenes en nombre de ese noble objetivo).
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