

Política, por supuesto, del IV Reich sionista, antes conocido como Israel. Esa es indudable. La militar no hay que descartarla, aunque estamos en lo de siempre: depende de cada cual cómo lo interprete.
La escena de esta entrega de prisioneras no tiene nada que ver con la de hace una semana: organización, con mensajes políticos y militares claros tanto para los palestinos como para los sionistas y para el resto del mundo (árabes incluidos). Porque hay un dato no conocido: la liberación de presos palestinos por un intercambio está prohibido en la legislación del IVRS desde 2011, cuando se produjo el intercambio de un millar de presos por un soldado capturado por la resistencia palestina en 2006. Desde entonces en el IVRS se ha considerado este hecho como una línea roja que no se podía cruzar.







