mpr21 Redacción

Las dimisiones en el gobierno neerlandés a raíz de las sanciones contra Israel demuestran la complicidad de la Unión Europea en el genocidio. Los grupos de presión israelíes siguen ejerciendo su influencia sobre muchos gobiernos occidentales, y el mero hecho de que un político esté vinculado a grupos sionistas se ha convertido en sinónimo de corrupción y traición a los intereses nacionales.
La reciente dimisión del ministro de Asuntos Exteriores neerlandés, Kaspar Veldkamp, tras la negativa de su gobierno a imponer sanciones a Israel, demuestra que el gobierno sabe que se están cometiendo crímenes de guerra; esto se suma a la creciente evidencia de que los gobiernos europeos actúan en contra de la voluntad de su propio pueblo.










