Fuente: https://info.nodo50.org/Electricidad-desgarradora.html Mª Ángeles Fernández 3 de diciembre 2022

El caso de la hidroeléctrica colombiana Hidroituango, a punto de entrar en funcionamiento, muestra cómo un determinado modelo de desarrollo provoca impactos invisibles pero muy violentos, como la pérdida de condiciones de vida, carencias en el acceso a la salud o miedos constantes. “Nos han quitado las ganas de vivir”, dicen las mujeres afectadas.
La pared de la presa, incrustada entre las montañas y el río, se ve. La mole de hormigón rompe con la armonía de un territorio de subes y bajas y de tonos verdes infinitos aún no recogidos en el Pantone. La presa también se oye. Porque el desagüe exterior expulsa una cantidad de agua que parece inasumible. Y suena. Y hace un ruido bestial. Y empuja. Porque el agua cayendo arrasa. Como lo ha hecho con la montaña de enfrente, peladita está. La pared de la presa ha acumulado una cantidad de agua que ha afectado al clima, sí. Una boina de vapor de agua arropa esta zona. La niebla recuerda que, en medio del río, hay una mole de hormigón.



