Pronto será el décimo aniversario de la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero. Todo indica que sus padres no tendrán la anhelada verdad y justicia. Lo que si mantendrán es su confianza en el acompañamiento y asesoría de los organismos defensores de derechos humanos Tlachinollan, Centro Pro y las organizaciones sociales Fundar y Serapaz. Respaldados también por los espacios de la ONU y la OEA. Estos días se ha instalado un escenario muy preocupante, más aún porque del combate contra la llamada verdad histórica que el peñanietismo pretendió colocar, se ha materializado una suerte de disputa por la verdad, a raíz del reporte elaborado por el Presidente de la República, con fecha 8 de julio, dirigido, exclusivamente, a los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos, no a sus defensores, a quienes refiere como supuestos defensores de derechos humanos y organismos internacionales, como la OEA y agencias del gobierno de Estados Unidos
, y publicado , en el periódico La Jornada el pasado 20 de julio.