mpr21 Redacción
La política económica escenificada por Trump, ni se le puede atribuir personalmente, ni está dirigida exclusivamente a Estados Unidos. Como ya hemos expuesto en una entrada anterior, se discutió a finales del año pasado en la mansión privada de Trump en Palm Beach, Florida, con un reducido elenco de países “socios” que, a la vez, son también adversarios.
El hecho de que Estados Unidos haya tenido que discutir su política económica con las mayores potencias económicas del mundo es relevante porque indica el declive de su hegemonía, ya escenificado en 1985, cuando tuvo que negociar el Acuerdo del Plaza con esos “socios” y, a la vez, adversarios. El principio que se impuso entonces es que Estados Unidos no puede resolver por sí mismo sus problemas, es decir, que los problemas económicos de Estados Unidos son los del mundo o, dicho de otra manera, corresponde al mundo resolver los problemas económicos internos de Estados Unidos.
Seguir leyendo La reestructuración del orden económico mundial →