

En la «cumbre islámica de urgencia» de la que os hablé en la entrega anterior, y que terminó en nada, como suele ser habitual en lo que respecta al mundo árabe en general, y a Palestina en particular, ocurrió un hecho notable que no tiene nada que ver con lo anterior pero que se enmarca en ello puesto que se produjo en ese marco: el acuerdo entre Pakistán y Arabia Saudita en el que se establece que «un ataque de un lado se considera un ataque del otro». A esto es a lo que ayer comenzaron a llamar «la OTAN islámica». No tan deprisa.
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