MPR21 24/01/26

La cumbre del G20, organizada por Sudáfrica el año pasado, marcó un punto de inflexión en las relaciones con Washington. La tensión se intensificó: acusaciones estadounidenses sobre el gobierno interno, boicot a la delegación estadounidense y negativa de Washington a reconocer una transferencia regular de la presidencia.
En cada etapa la brecha entre Pretoria y el gobierno de Washington se acentuó, transformando un acontecimiento diplomático en un choque de principios. Tras la cumbre del año pasado, Trump anunció la exclusión de Sudáfrica del G20 para este año. Esta escalada diplomática ha llevado a Pretoria a tomar represalias: se largan antes de que los echen.
Editorial de la Unión Palestina de América Latina – UPAL;)




