Guadi Calvo

La inestabilidad continúa asolando vastas regiones de Nigeria, con diferentes focos de violencia debido no solo al accionar de los grupos rigoristas como Boko Haram, Daesh-WAP oISWAP (Estado Islámico Provincia del África Occidental), ambos tributarias del Daesh, sino también al de las bandas criminales que en muchas oportunidades, para cuestiones puntuales, alquilan sus servicios a las khatibas integristas.
El pasado domingo primero de septiembre, en horas de la tarde, aproximadamente 170 personas fueron asesinadas y varias decenas resultaron heridas, mientras se sigue sin conocer el número de desaparecidos después de la irrupción de una columna de terroristas, según las primeras versiones pertenecientes al Daesh-WAP, en la aldea de Mafa, del Consejo de Tarmuwa en el Estado de Yobe, al noroeste del país.






