El Sudamericano
[«un “ethos peculiar”, que induce al individuo singular a ser “realista” e interiorizar las exigencias de la autovalorización del valor capitalista como si fueran exigencias suyas naturales, a definir su identidad a partir de un comportamiento de autorrepresión productivista…»]
Bolívar Echeverría, Seminario La modernidad: versiones y dimensiones. Coloquio: Modernidad y anti-modernidad en México. UNAM, 25 y 26 de Agosto de 2008

*
«Sí, porque hay una violencia reaccionaria –que sufrimos, muchas veces sin darnos cuenta, en toda la trama de nuestra vida– y una violencia revolucionaria que constituye un motor esencial de la liberación. Pero la tortura es siempre reaccionaria. Tortura no. Nosotros no, Nunca, nunca jamás.»
Alfonso Sastre. «Palabras sobre la tortura». Testimonios de lucha y resistencia. Eva Forest. Yeserías 75-77. Hordago. Donostia 1979. Pp. 24-25.
*
La tortura es uno de los pilares de la ética de la propiedad en cualquiera de sus formas. Uno de los mejores ejemplos de lo que es la tortura moral, psicológica, afectiva emocional…, la encontramos en el mandato de Yahvé a Abraham para que sacrificara a Isaac, su bien amado hijo único. Viendo su obediencia absoluta, Yahvé le eximió de ese crimen odioso. El mejor ejemplo de tortura material y moral extrema lo tenemos en la crucifixión de Jesús que desesperado llegó a gritar: «¡Padre, ¿por qué me has abandonando?!». Pese a la irrealidad de estas creencias fantasiosas, lo cierto es que muestran una práctica innegable en aquellos tiempos: las pieles de centenares de prisioneros despellejados vivos por los asirios. Ya entonces, la tortura era el método común para obtener información vital con la que mantener el poder y acumular propiedad.
Seguir leyendo La tortura como ética de la propiedad por Iñaki Gil de San Vicente →