Rosa Miriam Elizalde La Jornada 08/05/25
Brigada de médicos cubanos en imagen de archivo. Foto Afp / Archivo
En un ejercicio de cinismo diplomático que raya en lo grotesco, el gobierno de Estados Unidos acusa a Cuba de “esclavitud moderna” por su cooperación médica internacional, mientras practica, a plena luz del día y con aparente cobertura legal, formas brutales de trata institucionalizada contra migrantes latinoamericanos.
La paradoja no es menor: mientras médicos cubanos salvan vidas en las regiones más empobrecidas del planeta, el gobierno de Trump encadena a seres humanos de pies y manos, los embarca como ganado hacia terceros países y los entrega para que desaparezcan en las entrañas de centros de tortura.




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