El perro que no ladró

Fuente:  https://forocontralaguerra.org/ https://elterritoriodellince.blogspot.sn/                                                         miércoles, 24 de enero de 2018

La literatura da para mucho. Yo soy de los que leen. Cuando era jovencito leía mucho a Arthur Conan Doyle. Una de sus novelas es «El perro de los Baskerville». Os voy a destripar el final: se descubre al malo porque el perro no ladró. Es decir, que le conocía. Pues eso mismo está ocurriendo con los kurdos ahora mismo. De error en error, de estupidez en estupidez y así hasta el infinito.

Resulta que el PYD ha estado viviendo en la nube durante los dos últimos años. Al aceptar el beso de la muerte de EEUU, todos sus análisis han desaparecido. Su elaboración teórica es de risa si no fuese porque encubre el drama y la tragedia. Como ahora en Afrín. «Rusia es tan responsable como Turquía y enfatizamos que Rusia es el socio criminal de Turquía en masacrar a los civiles en la región»dice el PYD. Pues muy bien. Pero antes…

Resulta que los kurdos del PYD habían dicho dos cosas: la primera, que EEUU, «en virtud de los acuerdos», debería «establecer una zona de exclusión aérea en Afrín» para evitar los bombardeos turcos (y en eso basaron su negativa a aceptar las ofertas sirio-rusas); la segunda, que el Consejo de Seguridad de la ONU iba a obligar a Turquía a retirarse pronto de la agresión. Un baño de realidad puesto que no ha sucedido ni una cosa ni otra.

Estamos justo en la novela de Conan Doyle: el perro no ha ladrado. James Stavridis, ex comandante de la OTAN en Turquía durante años, lo ha dicho bien claro: «Los kurdos son valiosos aliados en la lucha contra el Estado Islámico, pero la mayor prioridad de EEUU es mantener a Turquía como aliado de la OTAN». Y la OTAN ha dicho lo mismo oficialmente. Si con esto los kurdos no entienden lo que está ocurriendo es que son mucho más torpes de lo que yo supongo, y es mucho.
Pero resulta que no solo son torpes, o prepotentes, o autistas como os dije. También son orwellianos. Es decir, inventan la realidad. Fawza Yusuf, una de las principales responsables del ejecutivo kurdo de la «Federación del Norte de Siria», forma de esconder la denominación de Rojava (o mejor, de reconocer que la potencialidad transformadora de Rojava ya no existe) y denominación escogida por iniciativa de EEUU, vuelve a insistir en el tema de los rusos pero añade un comentario curioso: «los rusos saben que no somos separatistas y les hemos pedido que medien con el régimen [sirio], pero el régimen se estaba evadiendo y los rusos forcejeando [se supone que con los kurdos]». Porque lo que querían era «tocar intereses económicos comunes y asuntos energéticos». Luego lo que os conté de los campos petrolíferos y gasísticos de Deir Ezzor es cierto.

¿Y EEUU? Fawza dice que «la presencia de EEUU en Siria no está relacionada con nosotros, sino con la política de EEUU en la región». No busquéis una explicación racional a esta afirmación, no la hay. Ya os dije que no tienen discurso mínimamente racional desde hace dos años. Si es así no se entiende su alianza con EEUU, si no es así no se entiende nada de nada a parte de lo que es: su sumisión a los intereses de EEUU. Justifica la formación de una guardia de fronteras «para defenderse del Estado Islámico» (?), pero también menciona uno de los intereses de EEUU que ahora comparten los kurdos: «la contención de Irán». Y aquí asistimos a Orwell en estado puro: «estos objetivos no estaban en nuestra agenda originalmente, no tenemos interés en ellos, pero eso no impide que nuestra relación con EEUU sea orgánica» (sic). No tienen interés, pero los asumen en aras de algo superior: su sumisión a EEUU.

Pero se justifica: «si nuestro objetivo fuese derrocar al régimen, nos hubiésemos aliado con cualquiera, pero nuestro objetivo es transformar Siria en un estado democrático que garantice los derechos nacionales, culturales y políticos». Y eso pese a que EEUU ha vuelto a insistir en eso de que «Assad se tiene que ir».

La irracional obstinación de los kurdos es muy fácil de explicar: siempre han creído en la omnipotencia de EEUU. Han hecho, y siguen haciendo, un análisis erróneo de cómo funciona el mundo, como si hoy el mundo funcionase igual que hace dos años, o hace diez. No han aprendido nada de lo ocurrido en el Kurdistán iraquí, donde el perro tampoco ladró cuando el gobierno iraquí derrotó a los kurdos, sostenidos hasta entonces por EEUU (e Israel, por cierto), y les hizo retroceder recuperando el control de campos petroleros vitales en Kirkuk.

Fawza tiene razón cuando dice que EEUU tiene sus propios intereses en Siria, pero calla cuando son los kurdos quienes hacen de mamporreros de esos intereses. Si Turquía tiene éxito en Afrín, Rojava pasará a la historia de forma definitiva puesto que en la «Federación del Norte de Siria» los kurdos son minoría demográfica. Un pequeño detalle sin importancia.

El Lince

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