In Memoriam: Entrevista a Jorge Beinstein sobre lucha armada en Argentina años ’60/70

Fuente: Marcelo Langieri/Resumen Latinoamericano                                   enero 2019

Argentina / In Memoriam: Entrevista a Jorge Beinstein sobre la lucha armada en la Argentina de los años ’60 y ’70′

En el marco de la investigación sobre la lucha armada en América Latina realizada por el Grupo de Trabajo de CLACSO “Violencia y política: Historia oral e historia política. Estudiar la izquierda latinoamericana”, coordinado por Pablo Pozzi, se editó el libro “Experimentar en la izquierda : historias de militancia en América Latina, 1950-1990”, donde se publica una entrevista a Jorge Beinstein. La re-publicación de la entrevista en un medio militante es un homenaje al intelectual revolucionario y al hombre de acción, al profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales y al director de “Liberación” la revista del ERP 22 de agosto en los años ’70.

A modo de homenaje entonces a un compañero excepcional, recientemente fallecido, publicamos esta entrevista que muestra en todas su dimensiones el perfil de Jorge.

Es más conocida su profusa producción teórica y académica, sin embargo esta entrevista permite mostrar sus experiencias militantes, su agudo sentido del humor, su gran perspicacia para captar el sentido de las cosas y un extraordinaria memoria que le permitía recordar los hechos con gran fidelidad.

La publicación que presentamos respeta la versión original publicada por CLACSO por ello muchas de las notas resultarán obvias para el lector nacional pero son indispensables para los compañeros de nuestra América también destinatarios de estos trabajos.

Entrevista a Jorge Beinstein

En los años ‘50 se hacían reuniones los domingos a la mañana en el local del Partido Socialista de Caseros, porque ese día ellos no usaban el local. Allí se reunía gente en torno a Abraham Guillen, que fue uno de los comandantes anarquistas de la defensa de Madrid. En Argentina, este anarco que ha escrito grandes libros, como la agonía del imperialismo, mezcla de economista, ingeniero, anarco, se engancha en el Diario Democracia y se conecta con el peronismo. Es un anarco al cual Perón le da espacio, como a Miguel de Molina en el ámbito artístico le da Evita. Este es un anarco que se engancha con tipos “raros”, como el colorado Ramos, como Rodolfo Puiggrós, que eran tipos que vivían del periodismo. Algunos escribían en Democracia, el diario que había armado Perón, quien escribía con el seudónimo de Descartes. Ahí sacaba algunas cositas y después estaban estos “lúmpenes”, creo que todavía estaba Crítica, en Crítica creo que estaría Puiggros, si ya no se había pasado a otro lado. Muchos de los marxistas que estaban colaborando con el peronismo, o el caso de Abraham Guillén, que no era marxista sino libertario, pasan a la resistencia. El Colorado[1] junto a Esteban Rey arman una cosa que se llama Lucha Obrera que termina en una especie de auto provocación.

Pero Abraham Guillén daba clases de guerrilla, él lo que sabía era hacer guerrillas. Saca después un libro muy importante, es un tipo que trabajó mucho en el nacimiento de los Tupamaros, saca un libro refutando la posición del Che, diciendo que la guerrilla debía ser urbana y no rural. El tipo era un experto en temas militares y en guerrilla. Uno de los padres espirituales y no sólo espirituales de Uturuncos es Abraham Guillen, tal es así que después del fracaso de esa experiencia se tuvo que rajar y lo metieron en cana[2]. Uturuncos fue una guerrilla muy obrera, debe ser la única guerrilla argentina compuesta mayoritariamente por obreros y que además tuvo la virtud de que nunca fue derrotada, se autodisolvió. Incluso cuando los metieron en cana a algunos, en Tucumán, que se habían rajado ahí, yo llegué a estar en cana con dos hermanos, los hermanos Nasser, que eran dos ex dirigentes metalúrgicos. Cuando los encontré en cana estaban en presos por otras historias, ahí estamos en el año 71, estamos en otro planeta. Ellos contaban que cuando se escapan hacia Tucumán el único refugio que encuentran es en un prostíbulo, y los terminan denunciando los vecinos que ven cosas raras en el prostíbulo, que ven ropas de hombre colgadas y esas cosas.

Uturuncos fue la primera guerrilla que hubo en la argentina y uno de sus impulsores fue Abraham Guillén.

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Radicalización y peronización de los sectores medios.

Guillén era un tipo muy interesantes, yo lo conocí en varios momento de su vida, uno fue a fines de los ‘50 comienzos de los ‘60, que era una época cuando ya se está terminando la resistencia peronista y comienzan a darse fenómenos de radicalización y peronización de clases medias izquierdistas. Aparece el socialismo de vanguardia, se rompe el partido socialista y a partir de escisiones del socialismo de vanguardia empiezan a aparecer algunos tipos de izquierda que comienzan a buscar el peronismo. Eso empalma con tendencias dentro del peronismo de gente que también había hecho la resistencia, que la había realizado desde un peronismo muy duro, muy peronistas de Perón. Cacho El Kadri es un símbolo de eso. Éste era un pendejo[3], de clase media digamos, era un peronista, nacionalista, incluso con algunos elementos que hoy diríamos fascistas. El otro, Caride, uno de los que armó la JP[4]. Esto empalma con la revolución cubana, que tiene una gran importancia… pero se ha subestimado mucho la importancia en ese proceso, doble proceso de peronización de sectores de izquierda y de izquierdización de juventudes peronistas, sobre todo de clase media, de otro fenómeno que es la revolución argelina. Para mi experiencia personal son muy importantes los años ‘61, ‘62 y 63. Es importante porque “somos todos argelinos…” Y es importante porque Argelia, a diferencia de Cuba, aparecía más vinculado a fenómenos nuestros, la idea de la resistencia urbana, la guerrilla urbana y después, más adelante, no me acuerdo el año, cuando llega la película de Pontecorvo, La Batalla de Argel. Yo esa película la habré visto en esa época 10 veces por lo menos. Me acuerdo haberme levantado y aplaudido, en el Lorraine[5], la escena donde una chica, que está en la resistencia, pone una bomba donde está lleno de franceses y explota la bomba!!! Es un acto de terrorismo puro y cruel y nosotros aplaudíamos llenos de emoción; porque era un tema de una juventud muy bloqueada. Estábamos bloqueados por una sociedad muy conservadora. Imaginate, si ahora hay “dictadura” mediática en ese momento lo poquito mediático que había era el diario La Nación, Clarín… eran inalcanzables, ni siquiera era un mundo con el que se discutía. De alguna manera éramos clandestinos por el solo hecho de vivir. Por un lado esa radicalización, esa bronca, y por el otro lado empezaron a influir fenómenos como la resistencia argelina. Hay otros hechos que influyen, por ejemplo la lucha de la enseñanza laica y libre en el ‘58. Eso lo comenté cuando hubo una presentación de una autobiografía de Gorriarán[6]. El me pidió que le hiciera el comentario de su libro en Mercedes[7]. Él me dijo que nació a la lucha política a partir de Laica y Libre, yo le dije que también. Es un momento donde muchos chicos hijos de laburantes que se transformaron en clase media, sobre todo de clase media media, primera generación de universitarios.

Clase social y conciencia política.

En ese contexto tuve mis primeras experiencias amorosas y militantes. Fue donde me declaré anarquista. Con unos locos más creamos agrupación de estudiantes secundarios anarquistas. Un movimiento que duró 6 segundos. En el año ’59 ya estábamos radicalizados, yo lo conocí a Cacho el Kadri en el 59, en lo del Lisandro de la Torre.[8]. Recuerdo que fui hasta Mataderos yo solo. Hoy en día un chico no sé si haría eso, es un fenómeno cultural muy raro, a los 14 años llegaba a mi casa al mediodía y después a la tarde me iba a la biblioteca del Ahorro Postal y me pasaba toda la tarde leyendo. Esta era mi vida a los 14 años… Después vinieron las tomas del colegio. A los 15 años discutía con los trabajadores del Lisandro de la Torre que consideraba un error que fueran peronistas… porque no se podía tener un dirigente, los proletarios tenían que liberarse por sí solos. Un chico de 15 años discutiendo sobre el anarquismo y demás, y por supuesto tirando piedras como todos los demás y ahí nos conocimos algunos. Eso muestra un clima de época.

Se vivía un proceso de clase media izquierdizante que se acerca al peronismo, porque ahí están los pobres, los que están cagados, los obreros de última, y por el otro lado, tal vez no exactamente los obreros, sectores de clase media que habían estado en la resistencia peronista, que fue muy chiquita la resistencia. La verdadera historia de la resistencia peronista es que eran grupos que la asumían y hacían locuras, iban a hacer despelote a Corrientes y Esmeralda, por ejemplo, actos auténticamente terroristas. Un nombre de esa época es Atilio Benito Moya. Es un tipo que agarró una bomba y la tiró adentro de un bar y salió corriendo. Se tuvo que exiliar en Bolivia, locuras… O que ponían vidrio molido en la mermelada que fabricaban unos laburantes muy radicalizados, terrorismo verdadero, es decir, atentar a ciegas contra cualquiera. Yo creo que es el mundo que van entre el ‘58, ‘59, ’60 donde aparecen tipos como Abraham Guillen. Yo lo volví a ver mucho tiempo después, venía escapando de la Argentina, y terminó yendo a vivir como a los 90 años a España, y consiguió que le dieran una jubilación y trabajaba en un diario, y por lo que yo supe el muere redactando un trabajo a esa edad. Pero lo vi otra vez, en Yugoeslavia, yendo con Ongaro[9]a una reunión que hubo allí, donde también estaba Abraham Guillen. El estaba como una especie de exiliado argentino en España y como jubilado español. Ongaro también era anarco, un peronista anarco, una locura…

Marxismo y nacionalismo

Después hay tipos que van a ser más conocidos e importantes, tipos que son decisivos. Un nombre es Alfredo Osorio. Yo lo conocí en el año 62, el siempre se acuerda y yo también porque él me amenazó con un revólver; él era de Tacuara y yo era un judío, marxista, troskizante y pensante. Entonces él organizó un debate en la librería Huemul, año 62, donde la discusión era marxismo y nacionalismo. En el estrado estaban los siguientes personajes: Jacques Marie de Mahieu -él era miembro de asuntos judíos en Francia, condenado a muerte, acá era asesor de la Unión Obrera de la Construcción, era un nazi total- Ezcurra, que era el jefe de Tacuara, el Colorado Ramos, José María Rosa[10] y Arturo Jauretche[11]. En el salón habían preparado un sistema de sillas abajo y habían armado como una especie de cordón “sanitario”. Estaban de un lado todos los que eran marxistas y del otro lado los de Tacuara. Por la vestimenta de la gente era evidente qué era cada uno. Donde estaba yo estaban vestidos con zapatillas, del otro lado los típicos Tacuara de la época, peinados a la gomina para atrás, saco azul, pantalón gris, corbata… La discusión fue una locura pero, como te decía, apareció la influencia de la revolución argelina. El pie en la discusión lo tiró Jauretche y lo agarró el Colorado que les hizo una provocación que les armó una crisis a Tacuara. El Colorado dijo: -nacionalistas aquí somos todos, pero diferenciemos, una cosa es el nacionalismo en un país oprimido y otra el nacionalismo de un país opresor. Por ejemplo, dijo: -Argelia en este momento, nosotros estamos con el nacionalismo argelino, estamos en contra del nacionalismo francés, imperialista… ante lo cual Jacques Marie de Mahieu dijo: -“de ninguna manera, que Argelia no era un país, que Francia había llevado ahí la civilización y que entonces no había ningún nacionalismo argelino. Que el único nacionalismo verdadero era el de Francia”. Entonces los Tacuara se quedaron, no entendían, se les armó un crack en la cabeza. En ese lugar estaba Osorio, Ezcurra estaba en el estrado, estaba Vázquez, estaban tipos que después se hicieron famosos por otras cosas. Osorio siempre me cuenta que cuando salimos nos pusimos a discutir en la calle, los de Tacuara se hacían los pesados, porque tenían revólveres; yo no tenía nada. Entonces Osorio, medio matoneándome me acuerdo, se me acercó y hacía como que tenía un revólver, y me dice: “lo que pasa es que vos sos dialéctico, pero nosotros como cristianos somos polilécticos” lo cual en toda su vida me ha podido explicar qué significa, hasta hoy en día que a veces le pregunto, y él dice que se le ocurrió en ese momento. Las vueltas de la vida es que Osorio terminó en la periferia del ERP 22 de Agosto[12]. Pero vos mirá las vueltas de la vida, en esa mesa había por un lado los tipos que le daban esa radicalización fascista y por el otro lado uno de los tipos que influía en esa época sobre Tacuara. A su vez Tacuara se dividió en varios pedazos Guardia Restauradora Nacionalista y Tacuara. Después Tacuara se dividió en Tacuara y MNR T. En Tacuara quedaron los niños bien, una especie de centrismo, del lado más a la derecha la Guardia Restauradora, y del lado más a la izquierda lo que fue el MNR-T.

Osorio era de los famosos, nosotros después empezamos a confraternizar con los Tacuara de izquierda. Las vueltas de la vida. Tres meses después. Osorio era el tipo que trabajaba con los sindicatos, tenía relación con los obreros. Los tipos se empezaron a acercar a los obreros y comenzaron a radicalizarse, se desfascistizaron en contacto con la masa, con los trabajadores. Tuvo una gran influencia en estos Tacuara de izquierda también la situación en Argelia. Yo creo que es un hecho importante, es un hecho notable.

Influencia del marxismo:

Los pensadores marxistas que van a terminar teniendo alguna influencia ideológica sobre lo que va a ser básicamente después las FAP, los Montoneros, y en realidad en cierto sentido el ERP mismo, porque Santucho es un tipo con un origen medio confuso, la familia misma, ellos eran como una especie de indigenistas de clase media. El hermano tenía una librería ahí en Santiago. Él había armado el FRIP Frente Revolución Indoamericana Popular, y en realidad se enganchan con Nahuel Moreno, entre otras cosas, porque también previo a lo que era el peronismo político del noroeste, el noroeste era un peronismo político bastante oligárquico, los Cornejo en Salta, por ejemplo. Gente que por ahí votaba a los radicales no al peronismo, aunque por ahí votarían a Perón si estuviera Perón. En Santiago del Estero había toda una juventud radicalizada que no sabían qué hacer con esos dirigentes políticos peronistas… De todos modos había una especie de antiperonismo provincial en el interior que habría que revaluarlo, incluso en el caso tucumano. Y que terminan por engancharse con el movimiento obrero, con la FOTIA[13], por ejemplo. Y se dan unos fenómenos muy particulares.

Intelectuales y revolución.

Yendo a una escala nacional, tenés tipos que inciden. Hernández Arregui viene a la cola de otros. Los más “locos” eran el viejo Puigróss, es un tipo que tiene una influencia muy importante; el Colorado Ramos, cuyo final político trágico anuló toda su carrera política. Hace un mes hablando con un viejo amigo me contaba su teoría, ahora es un hombre de 70 años, muy elegante, muy bien vestido, que tiene un piso, el más alto, en Córdoba casi Florida. Yo comí hace poco unos asaditos en la casa de él, lo que dice ahora es que lo que hay que hacer es vivir bien y conservar la pólvora seca para cuando llegue el momento. La está conservando desde hace no sé cuántos años. Con él un poco reconstruíamos algunas cosas a raíz del libro que sacó la hija de Puigróss, que entre los viejos de esa época provocó gran escándalo por las mentiras que dice, las pavadas, todo ese tipo de pelotudeces. Pero digamos, qué tipos influyen. El colorado Ramos tiene una gran influencia, Galimberti mismo me dijo que estaba influido por él, lo que pasa es que el Colorado, decía que había pasado a dedicarse a la gran política cuando se hizo chanta, pero antes no era chanta, entonces nadie le daba bola. Y era verdad, ¿no? El tipo tenía una secta de 20 personas, era una cosa terrible. Y yo me acuerdo que para gente como yo y otros de esa época, coqueteábamos con uno y con otro. O sea, por ahí el Colorado armaba alguna cosa y nos enganchábamos con él, te hablo de comienzos de los ‘60, por ahí Puigróss, que tenía una situación muy especial porque se tuvo que escapar de la Argentina, en el 62’ se tuvo que escapar, era un tipo más político. En el 62’, creo que Ratenbach o Rauch, que asume el Ministerio del Interior y denuncia una conspiración comunista donde estaban Frigerio y Puigróss. El viejo Puigróss era un tipo que como estaba mucho más en la toma del poder, oscilaba entre alguna aventura cualquiera, una guerrilla incluso, o un golpe militar, jugaba a todo eso. De esa época te puedo contar una anécdota que es muy interesante, en un local en un primer piso en la calle Chacabuco se hicieron algunas reuniones después que Puigróss vuelve de China en el año ‘64. En el libro Rodolfo Puigróss, Adriana Puigróss dice que Puigróss estuvo en China en el ‘67 y dice que lo vio a Perón. Eso no es así, en el ‘64 nunca podría haber sido, es en el 67’, porque ya estaba la dictadura de Onganía, y Puigróss ya estaba en otra posición. El va a China, de China va a Madrid, se entrevista con Perón, y luego vuelve a la Argentina. Entonces convocó a varias reuniones.

Estaba también Spilimbergo, que se trenzó contra Puigróss, también estaba Altamira, te digo para que ubiques. Altamira era de un grupo que se iba de Praxis, el grupo de Silvio Frondizi. El Grupo se dividió en varias fracciones. Uno fue un grupo que se terminó armando una especie de nacionalismo militar.

Las universidades de marxismo.

Me acuerdo que se momento conversábamos mucho con Eduardo Astesano, que había pertenecido al grupo de Puigróss, de Política Obrera. Astesano terminó nacionalista, incluso antiguerrilla, una cosa muy jodida. Y tenía un grupo de ex comunistas que se habían ido del PC en el ‘46, ‘47. Y Astesano me largó esa teoría, en ese momento me llamaba Coco. Me dice: -mire Coco, hay tres universidades de marxismo en la Argentina, la gente está un tiempo, le dan el título y después se va a la vida, hace la vida, la profesión por la cual le dieron el título. Una universidad la tiene el Colorado Ramos, como cabeza visible de un grupo más grande de troskos que tenía alrededor. La otra es la que tiene Silvio Frondizi, y la última la tiene Codovilla. Entonces de ahí salen todos y después se van a distintos lugares. La de Silvio Frondizi tiene una diáspora…el grupo de Silvio explota cuando viene la primera radicalización del ‘62, ‘63, a Silvio se le hace mierda Praxis. Praxis era Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR)-Praxis; entonces se arma MIR-Reagrupar. Es lo que fue luego Política Obrera, y ahí salió el PO, estaba Altamira, Marcelo Nobenstein, que terminó exiliado en el 76’ y nunca más volvió a la Argentina, se quedó a vivir en Francia. Era un tipo realmente inteligente, brillante, demasiado inteligente para una secta trotskista. Entonces terminó Altamira…

La toma del poder

En esa reunión que organizó Puigróss estaban tipos de Praxis, no sé si no estuvo ahí Néstor Correa también, pero creo que no, que en esa reunión Néstor Correa no estuvo. Néstor Correa coqueteaba entre el colorado Ramos y la gente de reagrupar, de Política Obrera, después terminó con el PO toda la vida. En esa reunión la discusión era, en primer lugar, no sé porqué también se habló el tema del Argelia, pero derivó en un debate absolutamente enloquecido sobre el rol de la clase obrera y el campesinado, y qué opinaba Lenin sobre los distintos temas. Se abrió una discusión muy acalorada… Y Puigróss era un tipo que tendría en ese momento 50 años, o algo así, era un hombre canoso, con el pelo cortito, era el único de los que estaban ahí bien vestido, con saco y corbata, siempre tenía buen aspecto, más bien parecía como una especie de empleado o gerente de un banco. Era un tipo bien elegante frente a los otros que eran más lúmpenes. Entonces Puigróss estaba ahí bien sentadito en un sillón, más o menos cómodo que había allí, con un portafolio, no sé qué llevaría ahí adentro. Supongo que habrá creído, no sé qué era esa reunión y habrá venido con papeles para leer, pero fracasó pobre. Él empezó dando un informe de media hora sobre sus reuniones en China y sobre lo que había estado hablado con Perón. Lo de China nos interesaba bastante pero sobre lo que habló con Perón nos cagábamos de risa porque la idea que había de Perón era que era un gran manipulador. Cualquier cosa que viniera de Perón lo usás o lo tirás. Vino ese debate y Puigróss en un momento se puso como colorado por lo que estábamos discutiendo y dijo -miren, yo no quiero discutir más de todo esto, a mí lo único que me interesa discutir es el poder, cómo tomamos el poder. Entonces discutamos cómo se toma el poder ¿si lo hacemos con un golpe militar como en Perú, si lo hacemos con una guerrilla rural, con una guerrilla urbana, con una insurrección, cómo tomamos el poder? Y no empiecen más a hablar de estas cosas. Qué Lenin, que esto…Nos hizo mierda. Pero así, habrá hablado 10 ó 15 minutos, el único que se atrevió medio a contestarle fue Spilimbergo, pero Puigróss lo paró violentamente en seco. Yo creo que con Altamira no sirvió para nada eso, habrá salido más convencido que antes que la salida es por el proletariado universal que representa él y los que leen a Trotsky y todas esas cosas. Pero para muchos de los que estábamos ahí nos metió un elemento nuevo en la cabeza, que era el tema del poder. El tipo plantea que tomar el poder era posible, hoy en día vos agarrás a un chico cualquiera de cualquier agrupación y te dice que estás loco. Porque es algo inalcanzable el poder, y después lo escudan con teorías de Holloway, cambiemos el mundo sin tomar el poder, es un refugio yo creo psicológico por la impotencia de no poder cambiar el mundo en el que viven. Por ahí para esa generación no era posible cambiar el mundo, pero creía que lo podía cambiar, por razones diversas, yo creo que ahí había varias cosas, en el mundo se estaban dando revoluciones triunfantes, y muchos eran protagonistas parecidos a los tipos que estaban reunidos en ese momento.

Tercermundización.

Tipos jóvenes de clase media, radicalizados, que rápidamente arrastraban a las masas populares, mismo Fidel Castro es eso, la revolución argentina es eso, y no es la cosa bolchevique, aunque se hablaba mucho de Lenin, y todo eso. Lo que imprime son las revoluciones del tercer mundo, había una tercermundización, pero Puigróss es muy importante porque es un tipo que después en cada debate, plantea, con su manera de hablar que era muy simple, pero su simpleza estaba escondiendo una cultura inmensa. Cuando pensás en Saramago vos ves la manera boluda que tiene de escribir, pero detrás de eso vos no te das cuenta que su potencia radica en que detrás de eso hay una montaña de cultura que se termina expresando de manera muy simple. Entonces Puigróss planteaba cada vez el tema del poder. Su vida fue errática porque el tipo osciló entre apoyar cosas insurreccionales o a veces soluciones electorales. El tipo estuvo metido en el tema Frondizi aunque después se abrió. Armó el Club 66, lo llamo el Club 69 para bromearlo, Argentina 66’ era un club de tipos que se armó antes del golpe de Onganía, y la ilusión que tenían ellos era que el golpe de Onganía abría las puertas para un golpe nacionalista en la Argentina, que era un nuevo 1943, un golpe tipo peruano, no sé qué carajo, por supuesto que a los dos minutos se convencieron de que no era así.

ML: ¿Quiénes estaban en eso?

JB: Blas Alberti, Laclau, Analía Payró, Colombo que era hijo de un tipo que era el gerente de Gillette.

ML: O sea que Laclau ya tiene antecedentes de comprar…

JB: Laclau venía del Partido Socialista de Vanguardia, era discípulo de José Luis Romero, igual que Analía Payró. Venía del FAU, Frente de Acción Universitaria donde estaba Adriana Puigróss, se enganchó orgánicamente con el Colorado Ramos y armaron un movimiento juntos, pero al mismo tiempo se metió en el Club Argentina 66’ con Puigróss, y el colorado tenía una rivalidad con Puigróss.

ML: ¿Cómo se llama el otro conocido, el MLN?

JB: Era un movimiento interesante, sobre todo en Buenos Aires, porque tenía las minas más lindas, es el primer grupo de izquierda donde había gente que se psicoanalizaba porque la gente que se psicoanalizaba era “pequeño burguesa“, “traidora“ de por sí, pero había lindas minas para coger. Era atractivo. Un movimiento muy chiquitito, muy pequeño. Lo ven como nacionalistas de izquierda, democrático. Como Levingsonianos, no calaban el verdadero nacionalismo que era el peronismo. Pero no tenían mucha vinculación, más bien enganchaban gente que venía del PC, o radicales, por ejemplo Ignacio Ikonicoff, de la Facultad de Exactas, lo mataron pobrecito. Lo recuerdo con un pulóver amarillo patito hablando en el aula magna de la calle Perú de la Facultad de Exactas. Y era una pelea, porque había un 99,9% que era del PC, o sea la asamblea de Física era del PC, de la Fede, y había una minoría recalcitrante donde estaba Norberto Ceresole, que después no siguió la carrera, yo, Noe Jitrik, había una cosa que se llamaba Grupo Universitario de Orientación Nacional, esos éramos nosotros; según el PC éramos “agentes de Vandor[14]”, “de la peor burocracia hija de puta”, “marxistas que se habían pasado al fascismo”, eso éramos nosotros. Una cosa muy violenta con la Fede. Unas peleas terribles. Y en medio de eso el MLN que estaba bien con unos y con otros. Después la ruptura del ‘66 es otra historia. La mayoría de los que eran dirigentes de la Fede de Exactas se van a la guerrilla de las FAR.

Los personajes.

Si uno se pregunta quiénes son los tipos que ideológicamente influyen, uno es el propio Colorado[15], el otro es Puigróss, viene atrás después, por el hecho que simpatiza más con el peronismo, Hernández Arregui que por su personalidad no era un hombre de meterse en despelotes, era más bien un Silvio Frondizi marxista, peronista. Arregui es en realidad un discípulo de Rodolfo Mondolfo… Mondolfo era un liberal socialista italiano que se rajó por el fascismo, se fue de profesor a la Universidad de Tucumán, estuvo hasta que murió, a los 90’, fue profesor emérito, tuvo una gran influencia en la Argentina. Mondolfo fue profesor de Historia, Filosofía durante todo el peronismo. Era un liberal socialista italiano. Y Arregui en realidad viene medio de eso, y Puigróss decía, en realidad sobre todo El colorado, que era muy malvado en sus apreciaciones, que Arregui no venía del peronismo, que venía del socialismo liberal.

Antecedentes ideológicos.

Entonces cuando uno ve los orígenes de los grupos armados, por ejemplo, las FAR, te hablé de Cuky Corasso, pero yo creo que gente que tuvo mucho más influencia que la gente que venía del PC en la formación de las FAR, es la gente que viene de Praxis, los hermanos Lewinger. Los hermanos Lewinger, con un tipo que se llamaba Piris, que no se si vive o murió, otro es Marcelo Bianco, que se exilió en el año 76’ y se dedicó al espiritismo. Vive de eso en París. Totalmente loco. Habían armado una cosa en el año ‘66 que se llamaba Tercer Movimiento Histórico, el 3MH, lo llamábamos la fórmula del agua, hacían pintadas y ponían “del Peronismo al Tercer Movimiento Histórico”, esa era la única consigna que ponían ellos. Venían de Praxis, habían roto pero estaban en algo paralelo con Jorge Castro y Jorge Bolívar. Castro y Bolívar, no sé si Bolívar pero Castro sí, se vuelven neoliberales. Pero Castro venía de Praxis también. Entonces este grupo de Praxis, que es parte de la diáspora de Praxis, donde estaba Política Obrera que es otra cosa.

Militares y política.

Uno de los grupos de diáspora es el 3MH, se arma en el año ‘66, donde convergen con gente próxima a Puigróss o que había estado cerca del colorado Ramos. Todos formamos el Centro de Estudios de los Problemas Argentinos (CEPA), que duró dos meses, era gente desencantada con el golpe de Onganía, porque la gente del 3MH había estado muy metida con el tema del golpe militar. Incluso pensaban que había una posibilidad peronista. Y ellos, yo creo que, cumplen un rol muy importante en la formación de la FAR, más bien ideológico, porque en el tema militar había tipos más formados que ellos. En el ‘64, ‘65, ‘66 sacan el primer boletín. Era un puigrossismo silviofrondizista, ellos decían que la cuestión era el poder; veían la cosa o bien en los militares, o bien en la guerrilla. Parece una locura porque después la historia termina con los militares haciendo una masacre y venían de hacer el golpe del ‘55. Pero el hecho de que hayan hecho el golpe del ’55 no era definitorio, también estaba el coronel Valle, había muchos coroneles, milicos medios, que habían colaborado con la Resistencia Peronista. Incluso era muy normal –te estoy hablando del año ‘60, ‘61- que grupos incluso de izquierda tuvieran reuniones con milicos, milicos medios, que se proclamaban nacionalistas y que no eran fascistas, aunque a veces en las reuniones también se mezclaban fascistas. Llegaron a sacar algunos documentos en esa época, sé que hay una biblioteca de Puigróss que está en la Biblioteca Nacional o la tienen las hijas. El Club Argentino del ‘66 es un grupo que armó Puigróss destinado a armar un grupo de influencia en lo que iba a ser el golpe militar nacionalista del ‘66 que dirigió Onganía, y que terminó con ellos mismos escapados, porque a los primeros que querían meter en cana era a ellos. Pensá que estaba el golpe peruano. Incluso te digo más, Ceresole, con él en el año 62’ armamos en Exactas el GUOM (Grupo Universitario de Orientación Nacional). Se disolvió un día que, me acuerdo que entramos a la Facultad con el tano Ciglieti y los del PC nos reciben cagándose de risa -así que van a tomar las armas!! y yo dije, estos están locos, que armas, y caminamos ahí por los pasillos de Perú[16], y vemos unos carteles que dicen “Armas al Pueblo”, 17 de Octubre “Armas al Pueblo”. Era Ceresole, él sólo que había pegado los carteles. Entonces le decimos -sos un hijo de puta, nos estás tomando en joda!! Recuerdo que hicimos una reunión en un café, éramos siete personas, -a partir de este momento estás expulsado del grupo -dijimos- y él nos dice, -no, yo los expulso a ustedes. Entonces se disolvió el Grupo. Yo lo seguí viendo algunas veces, en ese momento era todavía de Praxis, andaba con Silvio Frondizi, se hacía llamar Norberto Del Cerro, se ponía anteojos para parecer un intelectual. Lo vi un par de veces después en el ‘66, y después desapareció y por ahí en el ‘67, ‘68 apareció con una revista clandestina que se llamaba Sable Corvo. Fue el famoso levantamiento de Azul y Olavarría, donde estuvo metido tratando de armar un golpe militar contra Onganía. Después con Ceresole militamos en lo que era el ERP 22 de Agosto, pero eso fue mucho después. Ahí vos ves cómo haber tenido una influencia marxista abstracta de Silvio Frondizi, que era lo más abstracto que podía haber, una especie de marxismo universal, porque los tipos marxistas eran más bien argentinos o latinoamericanos, pero Silvio Frondizi era una especie de filósofo de la historia.

El compromiso político.

La historia del Colorado es más complicada, porque no se hizo cargo de lo que él decía. O sea el Colorado formó mucha gente, incluso gente que está ahora en el gobierno, Cossia, que está en Cultura, es de la segunda generación coloradista. El Colorado, Puigróss, Hernández Arregui, Jauretche mismo, que nunca se proclamó socialista, era más bien un nacionalista radical yrigoyenista de izquierda, no sé cómo calificarlo ideológicamente, eran los tipos destacados de esa época. Eran unos personajes, siempre abrían una librería que se fundía, un instituto de periodismo, y durante cuatro o cinco años formaron gente. Yo creo que pasaron por las conferencias, reuniones y grupos que armaban, que después se disolvían, habrán pasado mínimamente entre 500 y 1000 personas de manera directa, y de manera indirecta, varios miles. Con libros de ellos se formó todo el mundo, no había otros libros, son tipos que tienen una gran importancia…

Perón y el peronismo revolucionario.

P.: ¿Y el Bebe Cooke?

R.: Creo que tuvo más bien una importancia política que ideológica, porque no hay grandes obras teóricas del Bebe Cooke. Yo no te hablé pero cómo no va a ser una referencia. Me acuerdo en el año ‘64, lo vamos a ver a Amado Olmos un grupo de tipos a ver qué podíamos hacer, y él dice: -no mire, acaba de volver de Cuba John William Cooke, que piensa lo mismo que ustedes, porqué no lo van a ver a él. Cooke era un tipo con una conducta de la puta madre, Perón lo odiaba de toda la vida, y Cooke trató de cubanizarlo a Perón. Recuerdo una famosa historia de Villalón con el tabaco; ahora parece ser que el que la armó fue Cooke, que lo convenció a Castro de que había que engancharlo con guita a Perón. Es así le dan la comercialización del tabaco. La idea era hacerlo ir a Perón a Cuba. Cooke lo había convencido a Castro que para hacerlo ir a Perón había que ponerle guita. Y Perón en ese sentido era incomprable, nunca fue socialista. Era un nacionalista, eso te lo digo a vos como crítica, creo que esta es una cosa que los montos nunca entendieron, que no era socialista.

P.: Sí, se entendió…

R.: Pero muy tarde…

R.: El valor de Perón no era por ser socialista, era por ser un nacionalista burgués, pero era importante…Entonces baila la milonga con quien sabe bailar la milonga. Además era un tipo que estaba en el final de su vida. Dejalo… digamos, asóciate con él pero no tenías porqué forzarlo…de hecho fue un error forzar a Perón. Pero nos estamos yendo del tema. Pero Cooke tiene una influencia fundamental que es demostrar que era posible trabajar en el peronismo. Arma Acción Peronista Revolucionaria, es un grupo chiquito que arma el Gordo, de clase media. Recuerdo a Carlos Villamor, se suicidó en los ’90. Villamor laburaba con Cooke, venía del PC, era de esa clase de gente, tenía esa gente el Gordo, él mostraba que era posible criticarse como peronista, ser marxista leninista, ser guevarista, o fidelista, o yo que sé… pero primero el peronista marxista. Yo creo que tiene más esa importancia simbólica que haber influido con ideas. Porque la política del Gordo Cooke era la de la lucha armada, no estaba en la cosa del golpe militar como Puigróss, y tiene una cierta influencia en el ‘66, ‘67, creo que muere en el 68’, pero en esos dos o tres años, del onganiato, sobre todo, en las reuniones pone su cuerpo, su cara, yo creo que más bien legitima con su presencia al peronismo marxista, radicalizado, no hay grandes ideas.

Socialismo y peronismo.

En última instancia Hernández Arregui, Puigróss, decían lo mismo, que había un espacio marxista, para la revolución, para el socialismo en el peronismo. El argumento ideológico era que en el peronismo había mayoría de obreros, entonces el esquema es que si hay obreros, hay socialismo, los obreros no son socialistas, son peronistas, pero las leyes de la historia iban a llevar a los obreros al socialismo, esto era indiscutible, era un tránsito, los obreros son peronistas pero iban a llegar al socialismo. Pero Perón no quería saber un carajo con eso. Qué había pasado con Nasser, era un dirigente nacionalista, había proclamado el socialismo, los partidos distintos que armó Nasser, no el Partido Socialista Árabe, al final terminó Mubarak con el Partido Nacional Democrático. Incluso Puigróss que hablaba siempre de eso, luego empezó la información de que estaba metido el Opus Dei, y toda esa cosa terrible decía -acá nos van a fusilar, entonces nos puede pasar como hizo Nasser que mató a los comunistas en Alejandría, por ahí nos van a matar a nosotros pero después va a venir el socialismo. Lo mismo era con la clase obrera que si el peronismo tenía a la clase obrera, la clase obrera era naturalmente socialista, la Comuna de París, la revolución rusa, Mao Tse Tung, incluso Cuba, demostraba eso, sin obreros por supuesto, pero demostraba eso que era indiscutible.

Lucha armada.

Yo creo que la idea, que la mete de manera más brutal Cooke, no para nada Silvio, sino el Colorado pero nunca se animó porque planteó un marxismo más ligado al peronismo, que planteaba una posición más a la izquierda de Perón, la idea de la resistencia peronista. Pero cuando llegó el punto que había que ejercer la práctica, estaba la dictadura de Onganía, entonces no había ninguna posibilidad más que el enfrentamiento armado con esa dictadura, es allí cuando empiezan a descubrir que el terrorismo individual, la acción de masas…Yo me acuerdo una noche que estaba sentado el Gordo Cooke con esta chica Astrid, que nosotros mirábamos al gordo Cooke y todos con la pija dura, una especie de vestido tipo pulóver usaba, estábamos enloquecidos con Astrid. Hernádez Arregui está loco, y el Colorado lo que tiene es que es cagón. El nunca se va a meter con algo que ponga en peligro su vida, o caiga en cana, Vos decías de Galimberti, pero era muy chico, el se acercó con Jorge Rabentos, Rabentos era un discípulo total del Colorado.

Rabentos terminó siendo vocero de Di Tella en la Cancillería y está en el grupo de Jorge Castro, un neoliberal completo. El se exilió en Suecia con Baraibar…Un chico como Galimberti, que venía del nacionalismo que descubrió, me imagino yo la revolución argelina, Cuba, Vietnam, de izquierda, pero no querían al PC que además de ser reformista había estado contra el peronismo, aunque no eran trotskistas, pero estos que eran troskos, era una manera de acercarse al marxismo fuera del PC. Entonces van a las reuniones con el Colorado. Yo creo que Galimberti habrá estado con el Colorado en el ‘65, ‘66, no más, porque después de eso Rabentos rompe con el Colorado, en esa reunión que tuvimos con el Gordo Cooke estaba Rabentos, Baraibar, estaba yo, otros tipos. Por el ‘67, ‘68, ‘69 arman la Juventud Argentina por la Emancipación Nacional (JAEN), por la época de la CGT de los Argentinos. La ruptura de JAEN se produjo en torno a los fierros. Raventós llegó hasta ahí, marcaba ese límite, el loco era un aventurero que iba al frente, tenía la honestidad de hacer lo que decía. Es un tema de límites ideológicos de esa época.

Intelectuales y política revolucionaria.

Según este amigo, Laro, el único tipo de esos intelectuales que se atrevió a hacer política era Puigróss, de esos intelectuales. Arregui no, lo máximo que hacía era dar una conferencia, Jauretche era un político, llegó a decir que el problema era que los Montoneros se habían enfrentado a la policía, que el quilombo era cuando se tengan que enfrentar al ejército. Eso lo dice por el ‘73, más o menos. Y él murió en el ‘73, ‘74, antes que Perón. Perón lo odiaba, el único cargo que tuvo fue en Eudeba porque se lo dio Puigróss; ahí también lo puso de contador a Galasso. Pero, yo creo que Jauretche tiene influencia y forma parte de la nacionalización de la izquierda. Mucha gente de izquierda que ya se estaba peronizando, las lecturas a Jauretche los acerca mucho más a la realidad del pueblo peronista y la ilusión de que esas masas peronistas encarnaban la revolución. No era socialista, era una especie de peronista radical izquierdizante, habría que definirlo así. En cambio los otros tipos no, esos estaban lejos de los jóvenes que tenían 20, 22, 26 años, que son los que cuando vienen la dictadura militar y se va todo a la mierda, comienzan a hacer política y su marco ideológico es la política revolucionaria.

Así se arman grupos, grupúsculos, las cosas más locas y diversas. Yo te hablé de Marcelo Diaman, él prepara una bomba de estruendo, es de un grupo donde está Alejandro Peyrou de un grupo de la Facultad de Económicas. Cuando mataron al Che Guevara armamos que la calle Barrientos, que queda por Las Heras, cambiarle el nombre y que se llame Che Guevara, cosa de locos. Pero que era de los chicos que…el origen de Firmenich no es muy distinto, es un chico católico que venía del Nacional Buenos Aires…

La democracia burguesa.

Son grupos que se mete en las marchas peronistas, van ahí a tirar piedras, se radicalizan en la práctica y sus lecturas son estos tipos, maman de ahí, lo que pasa es que del nacionalismo revisionista ortodoxo los rajaron. Julio Mendieta, José María Rosa, éste lo máximo a lo que llegaba era al golpe militar, nacionalismo, no la cosa popular. Y luego yo creo que está a nivel universal… Frantz Fannon…con influencia en Uruguay y otros lados, es una mezcla de existencialismo, marxismo, nacionalismo insurgente, y sobre todo un fenómeno que ahora se ha travestido, y ahí si tienen influencia los marxistas argentinos, que era un desprecio absoluto por la democracia burguesa, por el parlamento y todo eso, pese a que tenía que haber sido al revés porque en un país donde había habido un golpe de Estado, con un gobierno que era autoritario pero que era parlamentario y había ganado las elecciones, que era el gobierno de Perón, y que había sido sucedido por una dictadura militar que había anulado el parlamento, proscripto al partido político mayoritario, etc. donde todo militar o puesto por los militares. Con una cultura como la de hoy se pensaría que la generación insurgente luchaba por la democracia. Y algunos lo llegaron a decir para conseguir laburo en el exilio, después se lo terminaron creyendo, con la socialdemocratización, pero en realidad hay un desprecio absoluto por esa democracia que es vista como una farsa. En realidad la cosa no es la democracia sino la revolución y la democracia popular, directa, socialista, o la dictadura socialista. Por eso estos troskos, o mismo un estalinista como Puigróss, que era una especie de estalinista, se llevaban bien porque tenían algo en común todos ellos ideológicamente que era la matriz jacobina. Que las masas iban a la revolución conducidas por una minoría jacobina, que podía ser una minoría militar, civil.

Jacobinismo.

P.: Más que foquistas eran jacobinos.

R.: Yo creo que el foquismo era una idea marginal en Argentina. Esos tipos, yo los estoy criticando, pero eran tipos de izquierda que iban a los sindicatos, no eran foquistas, eran jacobinos, tenían la idea de que las masas urbanas, obreras, podían ser acaudillados por Perón, o también por un marxista, o por un partido de caudillos marxistas. Esa idea jacobina es muy fuerte y era posible, tanto en Puigróss, Arregui o Ramos, o en anarcos como Guillén. El molde es un molde jacobino, darle organización a algo que ya existía que era una resistencia urbana peronista. Por lo menos mil tipos que se los podía agrupar…el desprecio a la democracia y el jacobinismo. Esas cosas son muy fuertes ideológicamente. La democracia de izquierda viene con la derrota, viene en los 80’, los 90’, descubren la importancia del parlamento, incluso en los años 70’ cuando vienen los montos que tenían influencia política, quién se peleaba por ser diputado, nadie. Ahora se matarían por eso, por una concejalía…Antes lo que valía era la revolución. Yo creo que hay una serie de libros de esa época que deberías mirarlo: Historia de los Partidos Políticos de Puigróss, Revolución y Contrarrevolucción en Argentina del Colorado Ramos, Qué es el ser nacional de Arregui, Agonía del Imperialismo, o Guerrilla Urbana Guerrilla Rural de Abraham Guillén. No sé si en algún lado están esos libros.

Nadie me habla más de Guillén, es un tipo importante, quedó sepultado, pero a comienzos de los 60’ era super conocido en el ambiente radicalizado. Incluso tuvo mucha relación con el gordo Cooke. Entre intelectuales y políticos venidos a menos, unos 20, 25, entre los cuales pondría a Cooke, al colorado, a Puigróss, a Arregui, a Jauretche, más marginalmente Esteban Rey, Astudillo, te deben dar unos 20 tipos. Rajados del PC, del trotskismo y que se aproximan al peronismo al final y cuando se dispersa el peronismo no queda nada…

El Partido Comunista.

ML: Para completar este cuadro hay que ver otra fracción del PC que no simpatiza con el peronismo sino con el guevarismo. Una variante rompe más hacia el peronismo, y otra que rompe hacia el guevarismo, iluminado por la revolución cubana.

JB: Como Fernández Palmeiro o Quieto…

ML: O tipo Jozami…

JB: Fernández Palmeiro era un cuadro militar del PC, No hay intelectuales guevaristas importantes, reciben línea directa de Cuba.

ML: Son los que legitiman a Debray, no los convencen demasiado pero la ola se venía. Y la otra variante sería el que en parte tiene que ver con que venía de Praxis que es el ERP.

JB: Te voy a dar un ejemplo, 1967, Ricardo Rojo era un tipo que venía del radicalismo, que escribió “Mi amigo el Che”, convoca a una reunión en su departamento a comienzos del 67’, eran como 30 tipos, 40, donde estaba Jauretche, lo que decía él era que Guevara estaba en Bolivia, y que lo que había que hacer era apoyar la guerrilla, y para eso tomar la ciudad de Tucumán, a partir de allí atrincherarnos, él conseguía las armas, y que con 200 personas, todo en una reunión abierta, y que teníamos que ir ahí y listo. Y bueno, discutimos, quedamos en volver a vernos. Nunca hubo segunda reunión. Me acuerdo que en el bar La Fragata que quedaba en San Martín y Corrientes que se entregó al PdB, Partido de Bols[17], se hizo borracho, degeneró completamente, La teoría era que Ricardo Rojo era de la CIA, porque no podía ser una reunión así. Y eso es una influencia de Guevara.

Guevarismo.

En el Congreso Nacional de la FUBA, me parece que del ‘65, ahí se arma un quilombo sensacional. Ya está roto el PC. Está la gente que venía de Vanguardia Revolucionaria, la fracción del portantierismo del 63’, que había sido la primera gran escisión del PC, los portantieristas. En esa reunión había un tipo del Frente de Liberación Nacional de Venezuela, una guerrilla venezolana, un quilombo. Estaba dividido el PC y le podían cagar la FUBA, y una manera de cagarle la FUBA era que había dos delegados por la mayoría de Filosofía y Letras, y el delegado por la minoría era de la Agrupación que lideraba Analía Payró, pero el delegado era Jorge Raventos. Entonces Jorge Raventos cuando empieza la reunión en el aula Magna de la Facultad de Medicina, se trata el tema de que se apruebe la mesa del Congreso. Entonces se levanta Raventós y dice -voy a pedir una moción de orden, que se proclame como presidente de este Congreso de la FUBA a Ernesto Guevara, y saca la carta de despedida del Che. Ariel Seoane era un tipo del MNR, pero en realidad era de la alianza que tenía el PC con estos sectores reformistas radicales, pero era del PC, se levanta y dice -de ninguna manera, que se proclame en la presidencia a los pueblos del mundo que luchan por la liberación nacional. Y se arma una pelea que dura más de 10 horas, la idea fue del colorado Ramos, y la ganó el PC, o sea el Che Guevara no fue proclamado presidente de la FUBA, por tres votos, y se rompe el PC. Creo que en el 65’, cuando el Che se va a hacer la aventura mundial, 65’, 66’, que manda esa famosa carta. Y esa carta la lee Raventos, se rompe el PC, se agarraron a las trompadas, la provocación salió bien. El Che no fue la presidencia, ganó el PC pero éste se rompe. Después hay otra escisión que viene del PC en el 67’, los chinos del PCR, de ahí sale un sector que va a armar las FAL, que viene del PC. Echegaray dice que no fue así. Decían que el Che murió como un aventurero. Entonces hay un guevarismo, pero no creo que haya una intelectualidad guevarista, por ahí Portantiero pero yo creo que era más bien gramsciano. No habían inventado el guevarismo, como Néstor Kohan: Guevara Economista, Guevara, yo que sé que… Pero en esa época Guevara como teórico no, teórico era Marx, Trotsky, Lenin, Gramsci. Guevara no, tampoco Fidel. Me parece a mí que no hay un guevarismo intelectual. Sí Guevara como revolucionario, como un tipo que da la vida.

[1] Abelardo Ramos

[2] Lo apresaron

[3] Jóven

[4] Juventud Peronista

[5] Cine de la zona céntrica de Buenos Aires

[6] Enrique Gorriarán Merlo, dirigente del PRT/ERP

[7] Localidad de la Pcia de Buenos Aires

[8] Mítico frigorífico ubicado en el barrio de Mataderos en la Ciudad de Buenos Aires, escenario de una toma histórica por parte del movimiento obrero peronista.

[9] Dirigente gráfico y lider de la CGT de los Argentinos

[10] Historiador

[11] Ensayista, integrante de FORJA

[12] Fracción del PRT/ERP

[13] Federación Obrera Tucumana de la Industria del Azucar.

[14] Mítico dirigente sindical de origen metalúrgico que encabezó la CGT.

[15] Abelardo Ramos

[16] Ubicación de la Facultad de Ciencias Exactas.

[17] Refiere a la marca de una ginebra.

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