El despertar de la fuerza

Fuente: Nodo50/https://borrokagaraia.wordpress.com                     05.12.17

Treinta años después de la Batalla de Endor, la Galaxia no ha podido acabar con la tiranía y la opresión. La Alianza Rebelde se ha transformado en la “Resistencia”, brazo militar de la Nueva República que combate a la “Primera Orden”, una agrupación marcial nacida e influenciada por los restos del Imperio Galáctico. Rey, una joven recolectora de chatarra del planeta Jakku con altos conocimientos en mecánica y tecnología se ve envuelta en el conflicto entre La Resistencia y la Primera Orden luego de encontrarse con Finn, un stormtrooper desertor, y con BB-8, un androide perteneciente a un piloto de la resistencia. Finalmente Rey, en proceso de despertar a la Fuerza que portan sus midiclorianos derrota a Severus Snape de Harry Potter con una espada laser. Este es más o menos el argumento de la película que se estrenó hace un par de años llamada “El despertar de la fuerza” de la saga de la guerra de las galaxias.

También hay otra película llamada “El despertar del fascismo” en este caso perteneciente a la saga del progresismo español, de reciente estreno y producida entre otros por Monedero e Iglesias. Si la primera película mencionada es del género de la ciencia- ficción, esta segunda se encuadra en la fantasía épica. Estas dos películas tienen algunas cosas en común. Por ejemplo, en las dos existe un personaje llamado Rey, solo que en una corresponde a una heroína y en la otra a todo lo contrario.

“Hay que decirlo con claridad, no somos una fuerza independentista, gracias a los independentistas se ha despertado la fuerza del fascismo en toda España”. (…)

“También fracasaron quienes prometieron algo que no era más que una mentira. Han contribuido a despertar al fantasma del fascismo. Menos promesas y más asumir que la realidad es compleja”.

Estas frases de Monedero e Iglesias vienen en referencia al referéndum de autodeterminación realizado recientemente en Catalunya, lo cual como no podía ser de otra manera activó al estado español fascista y a “sus fuerzas vivas”, incluidas el lumpén desclasado para beneficio de la burguesía y mediante la violencia intentar impedir un ejercicio de libertad y justicia. Algo similar siempre se decía históricamente sobre la disidencia revolucionaria vasca, “que favorece y hace el juego a la derecha” o “que es lo que le conviene”.

Películas aparte, cabe analizar de qué manera es cómo verdaderamente se “despierta” al fascismo. La historia nos deja un rastro totalmente esclarecedor.

El padre ideológico putativo de todos sus hijos, alemán y llamado Eduard Bernstein: “Los fines, los objetivos, no son nada. El movimiento es todo”. Es decir, según él, que para qué teorizar, descubrir, debatir, expresar dudas o realizar una crítica, para qué sometarla a la práctica y de esta otra vez a la teoría y vuelta a empezar , eso no es nada, según el tal Eduardo, lo verdaderamente importante era moverse, la práctica, la práctica, hay que ser pragmático, lo que quería decir es que a fin de cuentas hay que ser oportunista, como todo buen político, aprovechar aquí o allá o mas allá, conseguir cosas -lo que sea-, aunque puede que no signifiquen gran cosa al final pero eso da igual. ¿y del socialismo, pa’cuando?. “El mundo fue y será una porquería ya lo se, en el quinientos seis y en el dos mil también “, cantaba el tango, entonces para qué nos vamos a preocupar por cosas tan distantes, de inciertos futuribles, el socialismo a verlas venir, centrémonos en el pan de hoy, seamos prácticos, pues bien, todo eso es el tema discursivo de aquel Eduardo. Quedaba muy clara la cosa, el orden reinaba en Berlín, en París o donde fuera, el capitalismo dormía tranquilo los socialdemócratas estaban en nómina, eran fables, diligentes, democráticos y muy prácticos.

La Rosa roja ahora también ha desaparecido. 
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.

Eso fue lo que escribió un joven Bertold Brecht de 21 años mientras se buscaba el cadáver de nuestra amada Rosa Luxemburgo. El 31 de mayo de 1919, se encontró el cuerpo de una mujer junto a una esclusa de un canal. Se podía reconocer los guantes de Rosa, parte de su vestido, y un pendiente. Pero la cara era irreconocible, ya que el cuerpo hacía tiempo que estaba podrido. Fue identificada y se le enterró el 13 de junio.

En el año 1962, 43 años después de su muerte, el Gobierno Federal alemán declaró que su asesinato había sido una “ejecución acorde con la ley marcial”. Hace sólo 16 años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, los Freikorps, habían recibido órdenes precisas y dinero de los gobernantes progresistas socialdemócratas para atajar la revolución obrera y fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht. Algo que por otra parte siempre se supo.

Fue la socialdemocracia alemana el cómplice consumado de la burguesía y el taburete sobre el que se despertó el fascismo. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (aka el partido nazi) cuyo predecesor fue el Partido Obrero Alemán surgió al calor de una cultura racista y nacionalista burguesa con enlace directo con los Freikorps. En la práctica el partido heredó la referencia socialista de la socialdemocracia, es decir, la retórica anti-capitalista para atraer a las masas obreras sin intención de transcender el capitalismo, y el nacionalismo chouvinista con la intención de atraer al campo conservador, una de las bases del imperialismo. En un principio se centraban en la lucha contra las grandes empresas, con una marcada retórica anti-capitalista sin embargo y pese a esa efímera propaganda tenían el apoyo de la burguesía y eran financiados por grandes empresas industriales y ricas personalidades. Al fin y al cabo y por encima de la superficie su proyecto era eminentemente interclasista bajo la comandancia del poder económico de la burguesía altamente anti-marxista.

«A las reivindicaciones sociales del proletariado se les limó la punta revolucionaria y se les dio un giro democrático; a las exigencias democráticas de la pequeña burguesía se las despojó de la forma meramente política y se afiló su punta socialista. Así nació la socialdemocracia». decía Karl Marx. Y ese fue y no otro, el caldo de cultivo donde llegó a prosperar el fascismo.

Siendo el reformismo a efectos prácticos el colchón de ayuda o de pacto con la burguesía para que ésta no pierda preponderancia ni privilegios salvo cesiones que la socialdemocracia reformista gestiona a veces cuando el peligro revolucionario y la lucha popular alcanzan una determinada influencia que debe ser suprimida y que requiera un contrapeso por parte del sistema para cortar procesos de ruptura o revolucionarios. Por tanto si tomamos a la hegemonía burguesa como centro, y estructurada generalmente como democracia burguesa, veremos que la tendencia al fascismo o a la socialdemocracia serían parte de una misma entidad solo que basculada en dependencia a determinados contextos que requieran diferentes respuestas siempre con el mismo objetivo. El mantenimiento de esa hegemonía y las estructuras de poder.

Esto traducido al hoy y en el caso concreto de Catalunya indica que el “despertar del fascismo” tiene una relación directa con el posicionamiento progresista socialdemocrata español que al no enfrentarse a su burguesía en defensa del derecho de autodeterminación de Catalunya lo que hace es dar vía libre al fascismo, dando espacio a que se abra o refuerce un estado de las cosas interclasista y transversal en defensa del interés del estado burgués que no es otra cosa que también el objetivo del fascismo. Esa complacencia con el fascismo por parte del progresismo en algunos casos da un paso adelante y por ejemplo puede llegar a crear un GAL, en otros casos es pura pasividad o miedo y simplemente mirar para otra parte.

Puede llegar a ser entendible el miedo de enfrentarse a la burguesía, pero cuando ese miedo se transforma en ataque a reivindicaciones justas se convierte en una caricatura y es la expresión de la impotencia  para enfrentarse a los propios fantasmas. Cuando se activa el fascismo contra un pueblo o reivindicaciones justas, o te pones con las reivindicaciones justas y te enfrentas al fascismo o dejas que “despierte la fuerza del fascismo”. Lo cual al final puede llevarte también a matar a Rosa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *