Dominica después del huracán: estafas de Usaid y Comando Sur

Fuente:  https://forocontralaguerra.org/http://misionverdad.com  03.10.17

El contraste entre la ayuda de los Estados Unidos y la cooperación de Venezuela con islas caribeñas como la Mancomunidad de Dominica es digno de analizar. Los enfoques de integración regional y las oportunidades que genera el modelo bolivariano marcan la diferencia.

El asistencialismo militar de los Estados Unidos

Luego del impacto del huracán Irma, de categoría 5, en septiembre pasado, el Comando Sur de EEUU informó que dirigió un buque anfibio de su Armada para apoyar a “ciudadanos estadounidenses en Dominica”, esto en el marco de la misión asistencialista Joint Task Force-Leeward Islands ejecutada por fuerzas militares y en cooperación con los gobiernos holandés y francés. El despliegue militar de EEUU se realizó atendiendo la solicitud de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) y el material informativo hace un esfuerzo en convencer que su misión es prestar apoyo a la entrega y distribución de suministros de socorro y transportar personal de asistencia humanitaria.

La Usaid, conocida por su labor injerencista en América Latina y el Caribeha destinado fondos para coordinar acciones de minimización de riesgos, sin embargo, las operaciones de socorro en casos de desastre poseen todo un despliegue de actividad militar y reacción ante la contingencia, sin un estilo de cooperación que afecte las asimetrías que mantienen a islas como Dominica en niveles fragilidad socioeconómica y climática. Además, el despliegue humanitario llega a destiempo luego de dos semanas del desastre.

Durante el año 2015, en colaboración con la Cruz Roja de Dominica, la Usaid mediante su Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero (OFDA) proporcionó 65 mil dólares para la adquisición y distribución de kits de limpieza doméstica, cubos, bidones, kits de cocina (potes, sartenes, otros materiales de cocina) y lona impermeable a varias comunidades. El nivel de asistencialismo es tal que donan lonas para evitar que entre la lluvia a las casas antes que reparar las viviendas afectadas.

El perfil de la “ayuda” de la Usaid parece acercarse más a una oportunidad comercial, debido a que la forma en cómo la definen establece una relación de compra previa y de contratación de servicios. Esto levanta suspicacias obvias, ya que luego del terremoto de Haití en 2010 la “ayuda” de la Usaid y de otros entes multilaterales como el FMI o el Banco Mundial, pasaron a formar parte de la gigantesca deuda externa del devastado país caribeño.

Hasta la fecha el gobierno de Donald Trump no ha anunciado una política hacia la región caribeña más allá de políticas globales que inciden en el Caribe y algunas señales respecto a Cuba y Haití. En lo concreto, es evidente que no van más allá de acciones puntuales que reivindican el carácter excluyente de las relaciones internacionales que, incluso en momentos catastróficos, benefician la naturaleza acumuladora de empresas transnacionales.

Estos casos de asistencia estadounidense ante los desastres naturales suelen usarse como carta de extorsión ante los “favores recibidos”, como bien lo ejemplificó Marco Rubio este año con sus amenazas a los países caribeños en caso de que apoyaran a Venezuela ante la OEA.

Venezuela y Dominica en una alianza digna

Luego del huracán María, en Dominica se han registrado apagones frecuentes y cortes del servicio de agua que afectan a más de 80% de la población, unas 65 mil personas. Gracias a la profundidad de los mecanismos de integración regional como ALBA y Petrocaribe, la respuesta ha sido pronta, eficiente y efectiva, principalmente porque entre Venezuela no solo hay respuestas sino acuerdos donde la dignidad es un principio.

Una investigación realizada por la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, en Cuba, detalla que las relaciones bilaterales entre Venezuela y Dominica se han sustentado en los principios de cooperación y solidaridad.

En el marco del ALBA, alianza política estratégica que busca consolidar la integración de los pueblos basada en la equidad y la justicia social bajo los principios de solidaridad, cooperación genuina y complementariedad entre nuestros países, se han suscrito diversos acuerdos de cooperación entre los gobiernos de Venezuela y el de Dominica en distintos sectores que van desde el educacional y de la salud hasta el sector económico, donde se evidencian grandes resultados en el sector energético con la creación e implementación del acuerdo de cooperación energética Petrocaribe.

Datos sobre algunas iniciativas:

  • Una misión educativa estratégica, que permite luchar contra el analfabetismo que ha condenado a nuestros pueblos a la ignorancia y a su manipulación, a través del desarrollo de la implementación del método “Yo Sí Puedo”, conocido en inglés como “Yes I Can”.
  • El intercambio y la formación de profesionales en diversas áreas de conocimiento, estudiantes de Dominica están formándose en ciencias de la computación, medicina, ingeniería, deportes, física, matemática y agricultura en instituciones venezolanas.
  • Cientos de dominicos con problemas de visión han sido tratados en Venezuela a través de la Misión Milagro.

Entre las perspectivas está el compromiso asumido entre Venezuela y Dominica en aumentar y profundizar los acuerdos abordando temas como el intercambio estudiantil, superación del analfabetismo que padece la población de Dominica, crear un modelo de desarrollo productivo alternativo y la formación de profesionales en materia audiovisual, entre otros.

Efectividad en la tarea, contribución al desarrollo

El Gobierno venezolano envió un equipo de 40 venezolanos, entre médicos, analistas de daños y expertos en emergencias para asistir al pueblo de Dominica. El ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Néstor Reverol, ha detallado vía Twitter las labores de la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar en esa nación. Durante 10 días fueron efectivas las labores de apoyo logístico tras el paso del huracán María, también en Antigua y Barbuda, la isla San Martín, entre otras islas caribeñas que fueron golpeadas.

En particular, el 26 de septiembre se ofreció asistencia médica a tres diplomáticos brasileños en Dominica. Tres días antes los rescatistas salvaron la vida de una familia de cuatro personas que estuvieron atrapadas dentro de su vehículo por cinco días en un lugar sin acceso en la localidad de Castle Bruce.

El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, agradeció la ayuda internacional recibida, principalmente por Cuba, Venezuela, Palestina, Estados Unidos, Canadá, Francia, entre otros. Dominica es uno de los países más pobres de América Latina y el Caribe, dependiente de la agricultura, con un bajo nivel de industrialización, carencia de infraestructura económica y pocos recursos naturales.

Quizás el dato más importante es que Venezuela no usa sus recursos económicos para el control geopolítico bajo la modalidad de extorsión económica y política de la región caribeña (como se evidenció en la OEA y las amenazas de Marco Rubio) sino para contribuir al desarrollo de las islas más necesitadas de la zona y así al de la región latinocaribeña.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *