Consejo a Trump: No juegue a damas con grandes maestros del ajedrez

Fuente: El Arrezafe/Habib Ahmadzadeh/MPN-NEWS                           12 agosto, 2019

Consejo a Trump: “No juegue a las damas con los grandes maestros del ajedrez” — Habib Ahmadzadeh

MPN-NEWS – 07/08/2019
Traducción del inglés: Arrezafe
Querido presidente Trump,
En un reciente Tweet, usted afirmó que los iraníes nunca ganaron una guerra, pero nunca perdieron una negociación”. Como ciudadano del mundo y veterano de la guerra Irán-Iraq de 1980-1988, tengo experiencia de primera mano con la amargura de la guerra, y algunas sugerencias y respuestas para usted.
En primer lugar, le aconsejaría que no use las palabras triunfo y ganar en referencia a la guerra, especialmente desde una perspectiva estadounidense. La historia estadounidense está llena de amargas experiencias y de guerras perdidas. Vietnam, Iraq, Afganistán, Siria e incluso su implicación en Yemen, en ninguna de estas horribles intervenciones han alcanzado sus objetivos.
Debería usted reconocer que el primer paso en cualquier combate es entender al adversario. Como experimentado veterano de guerra iraní, le sugiero que estudie la cultura y la historia de una antigua civilización como es la de Irán. Los iraníes, esos que, según usted, viven en una “nación terrorista”, estamos orgullosos de que en los últimos 250 años nunca hayamos iniciado una guerra. Estamos orgullosos de no haber invadido, entrometido ni oprimido nunca a otras naciones, ni a nuestros vecinos, ni en respuesta a las agresiones de nuestros enemigos.
No obstante, hay una delicada diferencia en la sofisticada cultura de Irán que nos separa de usted y de su hawkish #Bteam [belicoso # equipo B]: Bolton, Bin Salman y Bibi Netanyahu. La principal diferencia es la visión que cada uno tenemos de la guerra. Para nosotros, la guerra no es una opción, nunca elegimos ir a la guerra, solo respondemos a ella.
En 1915, durante la Primera Guerra Mundial, Rais Ali Delvary, un joven de un pequeño pueblo cercano al Golfo Pérsico, reunió a un grupo para defender el país de los invasores británicos. Detuvieron a los intrusos que violaron la neutralidad de Irán durante la guerra. El lema de Rais Ali en aquel momento todavía es aplicable hoy. “Estamos en esta guerra no para apropiarnos del capital y los bienes de los invasores; estamos en esta guerra para salvar nuestro capital y nuestros bienes de su amenazante pérdida”. Así es como definimos perder y ganar en una guerra. Rais Ali y su gente ganaron esa guerra, como lo hicieron sus discípulos casi un siglo después, y lo volverán a hacer si es necesario.
Señor Presidente, Irán nunca ha iniciado una guerra. Irán nunca se ha apoderado de los recursos de otras naciones con el fin de obtener riqueza y beneficio para sí mismo, pero Irán, por supuesto, ha defendido y defenderá firmemente sus posesiones, recursos, vida e identidad. Irán lo ha hecho a lo largo de sus cuatro mil años de historia y lo volverá a hacer si es necesario. Rais Ali y su equipo lo hicieron en 1915. Mi generación lo hizo en 1980-88 cuando todo el mundo apoyaba y ayudaba al dictador iraquí Saddam Hussain, durante esos terribles ocho años de guerra los iraníes sacrificamos todo para defender a nuestra nación.
Ante la mirada del mundo, Saddam Hussain arrojó bombas y utilizó armas químicas contra civiles. Finalmente, no pudo tomar ni una pulgada de nuestro país. Los iraníes se convirtieron en un solo cuerpo en defensa de nuestros hogares y familias.
Perdimos cientos de miles de vidas preciosas. Hasta el día de hoy, los iraníes, a pesar de nuestras diferencias, estamos orgullosos de los ocho años que pasamos defendiendo a nuestro país. La pérdida de tantas vidas fue una tragedia terrible que la nación aún llora. Sin embargo, nos mantuvimos firmes y salvamos nuestro país. Irán sigue siendo Irán. No perdimos ni una pulgada de terreno.
Sr. Presidente, en nuestro léxico, el que comienza una guerra es el único perdedor. El que planea robar la felicidad, la vida y el bienestar de los demás es el verdadero perdedor.
La guerra no es asunto nuestro, pero las negociaciones y la diplomacia sí lo son. La guerra no es nuestro propósito. La paz es nuestra misión. La paz es nuestra filosofía en la vida, y tiene usted razón, la diplomacia es nuestro arte.
Irán ha demostrado su dominio en el arte de la diplomacia. La diplomacia, el autodominio y la paciencia son atributos que no se pueden lograr con miles de millones de dólares invertidos en armas. Los aliados de los Estados Unidos en la región, incluidos Bin-Salman de Arabia Saudita y Bibi Netanhayu de Israel, pueden dar testimonio de ello. Han gastado muchos miles de millones de dólares en ventas de armas, pero no han podido dominar Irán.
Tenga en cuenta, señor presidente, que sus amigos en el #Bteam [equipo B] lo están empujando al mismo atolladero que crearon con Iraq. En su desesperación, ahora han atado de manos a nuestro maestro en diplomacia, el ministro de Relaciones Exteriores, Javad Zarif, imponiéndole sanciones. Ya deberían haber aprendido la lección: podrán atar las manos de nuestros maestros de ajedrez, pero encontraremos otras formas de mover los peones y los caballos. Y un último consejo: no juegue usted a las damas con los grandes maestros del ajedrez.
Sinceramente,
Habib Ahmadzadeh

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