American curios: Blues

Fuente: La Jornada/David Brooks                                                                 01.06.2020

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▲ Elementos de la Guardia Nacional estadunidense vigilan en el distrito Fairfax, área de Los Ángeles donde estallaron disturbios el sábado, en respuesta a la muerte de George Floyd durante un arresto policiaco en Minnesota.Foto Afp
El grito colectivo de furia que estalló en las calles de decenas de ciudades de Estados Unidos en la última semana proviene de lo más hondo y antiguo de la historia de este país, y es una expresión contemporánea, con tintes del blues, de la acumulación de injusticias violentas que son parte integral del american way of life.

Las escenas de violencia en las calles y los saqueos mostrados por los medios estos días suelen ocultar el crimen real: la violencia racista oficial sistémica contra minorías (los afroestadunidenses son víctimas de balas policiacas dos veces más que los blancos) e inmigrantes en el país más encarcelado del planeta, el saqueo económico legal donde sólo en 10 semanas de pandemia –mientras más de 40 millones perdieron su empleo– unos cuantos multimillonarios compartieron ganancias de más de 400 mil millones de dólares, y en el país más rico del mundo, uno de cuatro niños podrían padecer hambre este año, entre otros delitos.

Todo esto ha quedado al descubierto con los resultados del manejo político criminal de la pandemia (más de 80 mil de los 100 mil muertos podrían haberse salvado) y la crisis económica que afecta de manera desproporcionada a afroestadunidenses, latinos y pobres. Las condiciones socioeconómicas y el resultado de cuatro décadas de neoliberalismo está matando a muchos miles más de afroestadunidenses y latinos que la policía, y asfixiando la vida de millones de trabajadores de todas las razas.

El reverendo Martin Luther King concluyó que no se podía hablar de racismo sin hablar de la injusticia económica y el fin de políticas imperiales (como la guerra de Vietnam en ese tiempo), algo que sigue vigente más de 50 años después.

En los años 60 con revueltas en los guetos de varias ciudades, King comentó que le habían solicitado hacer un llamado contra los actos violentos de los manifestantes y respondió que sabía que nunca más podría alzar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los guetos sin antes haber hablado claramente sobre el mayor provedor de la violencia en el mundo actual: mi propio gobierno.

Creo que estamos atestiguando Estados Unidos como un experimento social fallido, comentó el intelectual afroestadunidense Cornel West, profesor de filosofía en Princeton y Harvard, hace un par de días. Doy gracias a Dios de que la gente esté en las calles. Imagínate que este tipo de linchamiento ocurriera (en referencia al asesinato de George Floyd en Minneapolis que detonó esta ola de protestas) y que la gente se quedara indiferente.

Opinó que el sistema no puede reformarse a sí mismo, y que ahora Estados Unidos está entre un matón neofascista en la Casa Blanca y una ala neoliberal del Partido Demócrata. Ante ello, los pobres y los trabajadores negros, morenos, rojos, amarillos, de todo color, son los excluidos y se sienten totalmente sin poder, sin ayuda, sin esperanza, entonces ves rebelión”.

West subrayó que se requiere de una revolución no violenta para lograr una democracia plena en todos los sentidos. Si no logramos eso, vamos a ver más explosiones violentas.

Estoy infernalmente furioso. Me desperté esta mañana para ver el mundo arder, porque estoy cansado de ver morir a hombres negros. Él, de manera casual, puso su rodilla sobre el cuello de un ser humano por nueve minutos y murió como una zebra en las mandíbulas de un león, comentó el rapero y productor músico Killer Mike en Atlanta. “Es por eso que los jóvenes están incendiando esto… no saben qué más hacer. Y es nuestra responsabilidad hacer que esto mejore ahora mismo. No queremos ver un oficial acusado, queremos ver cuatro oficiales enjuiciados y condenados. No queremos ver tiendas Target ardiendo, queremos ver el sistema que establece el racismo sistémico reducido a cenizas” (https://youtu.be/sG0yrng0eY4).

El blues es, entre otras cosas, el canto de desafío ante situaciones catastróficas. Se escucha, en todas sus transformaciones, en las calles de este país esta semana.

https://www.youtube.com/watch?v=H0W7K8tYK-Y

https://www.youtube.com/watch?v=KmLf6I6LMCI

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